Colima, México, Avanzada (15/04/2022).- En menos de un mes, desaparecieron 18 mujeres en el estado de Nuevo León, lo que desató una crisis y una avalancha de críticas contra la secretaria de las Mujeres, Alicia Leal Puerta, por haberse ido “de vacaciones” mientras se desarrollaba esa crisis.
Esto tuvo como consecuencia que la funcionaria presentara su renuncia al puesto, no sin antes aclarar que no había salido de vacaciones, sino “a atender asuntos familiares por unas horas”, aunque aseguró que se mantuvo al tanto de sus responsabilidades.
En un anuncio a la comunidad, la ahora exservidora pública informó que por acuerdo tomado con el gobernador Samuel García Sepúlveda, a partir del martes 12 de abril se hizo efectiva su renuncia al cargo, y aseguró que se ausentó unas horas de su oficina por motivos personales.
En Colima, la Fiscalía General del Estado reportó en el mes de marzo, en su página web, la desaparición de 23 personas, entre ellas 13 mujeres, mediante los protocolos de búsqueda Alerta Alba y Alerta Ámber, pero esta situación no motivó la reacción del Instituto Colimense de las Mujeres (ICM), organismo que no se ha comprometido de manera decidida con la lucha por la aparición de las mujeres desaparecidas.
Esta institución colimense encargada de defender los derechos de las mujeres, encabezada por Catalina Suárez Dávila, no ha emitido un posicionamiento público contundente exigiendo a las autoridades responsables la aplicación de acciones para prevenir y combatir el fenómeno de la desaparición de mujeres, a pesar de la crisis que también se vive en Colima en ese sentido.
Tampoco se han dado a conocer planes para la elaboración de un diagnóstico sobre esta problemática, en el que pudieran explicarse las causas y la situación real del fenómeno, para proponer medidas de prevención y de erradicación.
Lo grave es que en Colima no únicamente se encuentran desaparecidas esas 13 mujeres que anunció la Fiscalía, ya que esas sólo corresponden a los casos recientes, pero con el paso de los años la cantidad de mujeres desaparecidas en Colima que no han sido encontradas sigue creciendo.
El Registro Nacional de Personas Desaparecidas No Localizadas, de la Comisión Nacional de Búsqueda, reporta un total de 413 casos acumulados de mujeres que permanecen desaparecidas en los últimos años, además de las que han desaparecido y encontradas posteriormente.
De esas 413 mujeres que están todavía desaparecidas, 111 son del municipio de Manzanillo, 98 de Colima, 76 de Tecomán y 48 de Villa de Álvarez, según consta en el registro nacional.
Pero la mínima participación de organismos defensora de los derechos de las mujeres en la problemática de desaparición, no ha sido exclusiva del organismo estatal en Colima, pues también pasa con los organismos municipales, que en muchos casos no voltean a ver esa situación.
Una de las pocas excepciones ha sido la del Instituto de la Mujer Manzanillense, que en enero de 2019 lanzó un exhorto al gobierno estatal para la aplicación de protocolos en la búsqueda de mujeres y niñas desaparecidas y en la investigación de los feminicidios:
“En el Instituto de la Mujer Manzanillense externamos nuestra preocupación por las constantes desapariciones de mujeres en el municipio, las cuales en la mayoría de los casos son menores de edad.
“De acuerdo con la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en su artículo 19, señala que los tres órdenes de gobierno tienen la obligación de organizar el aparato gubernamental de manera tal que sean capaces de asegurar, en el ejercicio de sus funciones, el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
“Por tal motivo, exhortamos al Gobierno del Estado de Colima, a través de la Fiscalía General del Estado de Colima para que aplique los protocolos especializados con perspectiva de género en la búsqueda inmediata de mujeres y niñas desaparecidas y para la investigación de los feminicidios; de tal manera que se garantice el respeto a los derechos de las víctimas, prevenga la segunda victimización, esclarezca los hechos y haga justicia a las ofendidas y los ofendidos como deber de la función pública en un estado democrático.
“Reiteramos nuestro compromiso en la búsqueda por el respeto a los derechos de las mujeres e instamos a las instituciones a sumarse para el cumplimiento de nuestra responsabilidad de garantizar la integridad, la seguridad y la vida de las mujeres”.
En la actualidad sigue haciendo falta que el ICM se comprometa de verdad con la lucha por la aparición de las mujeres y niñas desaparecidas.