Columna
El puercoespín
La revocación de mandato es el ejercicio democrático y popular más atacado y socavado por toda la sociedad política mexicana.
El que la revocación de mandato este bajo metralla, no es una casualidad, porque si en algo están de acuerdo en la sociedad política mexicana es en no dejar prosperar ningún método ni proceso que implique la participación ciudadana.
Contra la revocación de mandato están los conservadores –hoy en la oposición– y la izquierda social –hoy al frente del gobierno– más unidos que nunca.
La derecha quiere expulsar al gobierno de Amlo, pero lo quiere hacer por medio de métodos golpista, que no por métodos constitucionales.
La izquierda está bajo una campaña negra, fea y sucia por los conservadores en los medios de comunicación y por medio de sus bancadas legislativas y gobiernos locales.
La izquierda hace su lucha por medio del manejo corporativo de sus empleados de los gobiernos federal y locales.
El INE vs. métodos democráticos
El INE empujado por la disputa política contra el Ejecutivo federal y, sin proponérselo, ha convertido el proceso de la revocación de mandato en el manual para manipular una elección para principiantes y expertos.
Primeramente hizo todo lo posible porque no se realizara, y al perder la partida, procedió a diseñar reglas del manejo del proceso excluyendo a los partidos políticos, las organizaciones políticas y la sociedad civil.
Luego se dio a la tarea de poner mil trabas para la redacción de la pregunta toral.
Después procedió a manipular los recursos con los que contaba. Argumentando escases de recursos procedió a limitar la estructura orgánica del proceso reduciendo los centros de votación a un tercio de las que se instalan en una elección federal constitucional.
El siguiente paso fue monopolizar la propaganda limitándola al máximo, es decir, que muy pocas personas han conocido de la revocación de mandato por medio del INE.
En síntesis, siguió todos los pasos para descarrilar el proceso y, en el peor de los casos, que la votación sea tan ínfima que no tenga éste ningún carácter vinculatorio. Esa es su meta: que el resultado no tenga un carácter vinculante. Ese será su triunfo pírrico.
Su práctica es crear las condiciones para que los ciudadanos no crean en los métodos democráticos.
Es decir, que en México los organizadores de las elecciones fueron los mejores aliados de la derecha que impulsa la idea de la no participación ciudadana en métodos democráticos de opinión y de sustitución de autoridades por la pérdida de la confianza.
Morena en las regiones
Por su parte la izquierda representada por Morena también ha actuado en contra del proceso de la revocación de mandato saboteándola y socavándola bajo múltiples procedimientos –paradójicamente–, pues siendo del partido del presidente lo traicionan, pues en la práctica al hacer uso de métodos antidemocrático para promover la revocación de mandato están realmente haciendo antipropaganda.
En Colima, por ejemplo, Arnoldo Vizcaíno, está echando mano de las prácticas políticas más reprobables y miserables que un político puede hacer uso.
Para empezar, en Colima, Morena fue desmantelada desde un poco antes de la campaña constitucional local de 2021, corriendo a la mayoría de los militantes. Los corrieron porque sus militantes no aceptaban la candidatura de una priista del gobierno de Nacha Peralta viniera a usurpar un espacio de los morenistas militantes y porque tenían razones fundadas de que de llegar al gobierno ejercería un gobierno priista bajo los mismos esquemas del priista Nacho Peralta, cosa que está sucediendo, convirtiendo en realidad sus peores pronósticos, expresados entonces.
Morena sin estructura está imposibilitado de hacer campaña, pues sus cuadros emigraron a otros partidos o de plano están replegados sin actividad ni tarea alguna. Los cuadros de pantalla que están al frente del partido, en Colima, como Dulce Huerta son meros floreros decorativos.
¿Quién opera entonces la revocación de mandato por Morena? Pues es muy simple, su operador es el poder fáctico tras el trono, el Sultán del norte, Arnoldo Vizcaíno.
La tarea se la encomendaron desde México y como desmantelaron al partido; luego entonces, operan desde la estructura administrativa del Gobierno del estado.
Para todos los colimenses no nos es extraño que todas las personas que quieren trabajar en el Gobierno de “Nuestra Colima” tienen que pasar por las oficinas de Productores Unidos de Colima que es el lugar donde se les aprueba su solicitud de integrar la plantilla del Gobierno estatal.
Desde Productores Unidos de Colima se dan las directrices a todos los funcionarios del Gobierno del estado para que trabajen en todo momento para promover la revocación de mandato. Los “argumentos” de fácil convencimiento, son simples y llanos, a todos se les recuerda quien les dio trabajo y a quién le deben la lealtad. Todo ello lo hacen al más puro estilo corporativo del viejo PRI de sus mejores tiempos corporativos.
Su proselitismo no se circunscribe con los trabajadores de confianza sino que están presionando a los trabajadores sindicalizados creando con ello un profundo malestar entre la base trabajadora.
Esta ruin y miserable forma de operar, lejos de apoyar al presidente de México, está gestando un malestar soterrado entre los trabajadores de confianza y de base por su bajo nivel moral y político.
La propuesta de 3 % de aumento salarias, definitivamente, aumentará más el malestar en la estructura administrativa del Gobierno estatal.
Como podemos ver los dos bandos están conduciendo al proceso de la revocación de mandato al fracaso. Es curioso, pero los dos bandos están trabajando por el fracaso por la revocación de mandato porque ambos bandos están interesado por similares razones descarrillar el proceso, aunque unos dicen apoyar y otras negar.
A nivel nacional y local la derecha busca el fracaso porque su origen y destino es antidemocrático, por su parte la izquierda, a nivel nacional, sí busca poner en el marco de la disputa política el método de la revocación de mandato, pero sus cuadros, en las regiones, buscan descarrilarlo porque sus gobiernos locales son un desastre en la mayoría de los estados. Colima se encuentra entre los peores gobiernos locales, por tanto, su proceder inmoral y grotesco va en concordancia con el desastroso gobierno de Indira.
Ahora usted amable lector podrá entender porque Colima atraviesa por una desastrosa administración y una fuerte crisis de inseguridad. A nadie le extraña este desastre administrativo, pues los funcionarios del gobierno de Indira comandados por su papá están muy entretenidos en la grilla de la revocación de mandato porque para ellos significa tener o no tener, en el futuro mediato, un nuevo hueso político.
En México nos falta mucho para construir la democracia, pues los políticos están lejos de ser unos demócratas y, sencillamente, es imposible que haya democracia sin demócratas.