El crimen de Pedro Martínez Barroso, ocurrido dentro de su propio negocio, se suma a una cadena de agresiones contra autoridades municipales que en lo que va de 2026 ya deja seis víctimas en Oaxaca.
Oaxaca, México, Avanzada (14/07/2026).- La violencia contra exfuncionarios y alcaldes en Oaxaca volvió a cobrar una vida. Pedro Martínez Barroso, quien encabezó el ayuntamiento de San Juan Cacahuatepec entre 2022 y 2024, fue baleado dentro de la ferretería que atendía, situada muy cerca del palacio municipal de este municipio costero.
Según relataron testigos del ataque, un comando llegó directamente al establecimiento y abrió fuego contra el exalcalde, quien no alcanzó a reaccionar y murió en el sitio. Martínez Barroso había llegado al cargo por la alianza PAN-PRI-PRD y era, además, militante activo del Partido Verde Ecologista de México, organización que a través de un comunicado exigió a las instancias de seguridad estatales esclarecer el crimen “hasta las últimas consecuencias” y envió sus condolencias a los familiares del fallecido.
El caso no es aislado ni para el partido ni para el municipio. San Juan Cacahuatepec ya había perdido a otro de sus exalcaldes por la vía violenta: en diciembre de 2016, Jesús Dámaso Baños Tapia, ganadero y priista de 52 años, murió acribillado mientras conducía su vehículo. La violencia política tampoco respetó al cabildo actual: en noviembre pasado, la regidora de Parques y Jardines, Guadalupe Urban Ceballos —también del PVEM—, fue emboscada por hombres armados al salir de su casa.
El homicidio de Martínez Barroso eleva a seis el número de autoridades municipales asesinadas en Oaxaca durante este año, entre expresidentes, un edil en funciones, una regidora y un agente municipal.
La lista se ha alargado con rapidez en las últimas semanas: apenas el domingo fue ultimado en San Miguel Yogovana, comunidad del municipio de Miahuatlán de Porfirio Díaz, el agente municipal Eduardo Saavedra, crimen por el que ya hay dos detenidos. Unos días antes, el 22 de junio, el también exalcalde de Miahuatlán, José Alberto Martínez Luna, había sobrevivido a un atentado que sí le costó la vida a su escolta.
La propia cabecera municipal de Miahuatlán vivió un episodio similar el 11 de junio, cuando el alcalde en turno, el morenista Isidro César Figueroa Jiménez, resultó herido en un ataque armado sobre la avenida Hidalgo, en el Barrio Arriba; un funcionario de Obras Públicas también quedó lesionado. Dos días después, el 13 de junio, la violencia se cobró la vida de Joel Bravo Martínez, presidente municipal de San Miguel Amatitlán.
El fenómeno, de acuerdo con cifras oficiales, no es reciente: entre 2020 y junio de 2026 se han documentado 25 asesinatos de presidentes municipales oaxaqueños, ya sea en funciones o ya como electos. Entre los más recordados está el feminicidio de Lilia Gema García Soto, alcaldesa de San Mateo Piñas, asesinada el 16 de junio de 2025 dentro del propio palacio municipal que gobernaba.