Hay novelas que nacen del silencio y otras que se gestan en la conversación íntima, en el pulso cotidiano de la palabra compartida. Cuesta En-Amor-Arte, la más reciente novela de la escritora colimense Magda Escareño, pertenece a estas últimas: una obra que se anuncia sin estridencias, pero con la firmeza de quien ha tejido durante años una mirada crítica, sensible y profundamente literaria sobre su entorno.
El próximo martes 17 de febrero, el maestro Víctor Gil Castañeda presentará esta segunda novela de Escareño en el Museo de Arte Popular de la Universidad de Colima, dentro del ya consolidado programa cultural de los “Martes de Encaladillas”. La cita no es sólo una presentación editorial: promete ser, como acostumbra la autora, un convivio literario, un espacio abierto donde la palabra circule y el libro deje de ser objeto para convertirse en experiencia compartida.
Cuesta En-Amor-Arte —título que ya desde su arquitectura propone un juego semántico entre la dificultad, el afecto y la creación— está inspirada en cuatro artistas plásticos nacidos o vinculados a Colima: Rafael Araiza, Gil Garea, Víctor Escareño y Reina Michelle. Tres de ellos, ya fallecidos; una, aún activa. Sin embargo, la novela no es biografía sino recreación literaria: una ficción que dialoga con la realidad para explorar las complejidades humanas y artísticas de sus protagonistas.
La obra transita entre Colima, Guadalajara, Ciudad de México e Italia —particularmente Carrara y Florencia—, escenarios que amplían la dimensión estética y simbólica de la narración. Desde la infancia de los personajes hasta su madurez creativa, el lector se adentra en los contrastes familiares, los entornos formativos y las tensiones que acompañan la vocación artística.
Dos ejes vertebran la novela: la mente y la mujer. En los cuatro personajes se manifiestan complejidades psíquicas que modelan su destino; en los tres varones, la figura femenina se convierte en una presencia determinante, casi una dependencia emocional que marca sus trayectorias. No se trata de un recurso anecdótico, sino de una exploración sobre las fragilidades, los afectos y las contradicciones que atraviesan la creación artística.
Pero Cuesta En-Amor-Arte no se limita a la introspección individual. Entre sus páginas también se desliza una mirada crítica hacia las instituciones culturales en Colima: sus desaciertos, contradicciones y abusos. Sin estridencia panfletaria, la autora ventila realidades que a menudo permanecen en la penumbra, recordándonos que la literatura también cumple una función de conciencia y memoria.
Escareño, lectora asidua de la literatura clásica, asume en su escritura una exigencia formal que se traduce en síntesis, fluidez y un cuidado lenguaje. La estructura de la novela propone matices narrativos distintos para cada personaje, en un tejido discreto pero minucioso que invita a una lectura atenta. Hay, en su propuesta, un juego literario que rehúye la obviedad y apuesta por la complejidad.
La fecha de presentación no es fortuita. El número 17, confiesa la autora, ha marcado momentos significativos en su vida. Así, la elección del día parece inscribirse también en esa trama íntima donde la biografía y la creación dialogan silenciosamente.
Para los lectores de Diario Avanzada, la invitación está abierta: asistir a la presentación de Cuesta En-Amor-Arte es asomarse no sólo a una novela, sino a una conversación necesaria sobre arte, memoria, afectos y poder cultural en nuestro estado. Será también la oportunidad de escuchar los comentarios del maestro Víctor Gil Castañeda, promotor incansable de la literatura colimense, cuya lectura de la obra promete nuevas claves interpretativas.
En tiempos donde la prisa amenaza la reflexión, aceptar esta invitación es concederse una pausa: entrar en la entraña de una historia que, desde Colima y para Colima, interroga la condición del artista y el costo —a veces alto— de amar el arte.