Un trabajador de la Universidad de Colima inició una huelga de hambre tras denunciar presuntas irregularidades en el proceso de renovación sindical. La institución informó que ya estableció diálogo y que la integridad del trabajador es su prioridad.
Colima, México, Avanzada (11/02/2026).- Un trabajador de la Universidad de Colima, identificado como Fernando Mancilla, anunció el inicio de una huelga de hambre pacífica al interior de la institución, en el contexto del proceso de renovación sindical. La decisión, señaló, responde —según su dicho— al cierre de los canales de diálogo y al agotamiento de las vías institucionales para atender diversas inconformidades derivadas de dicho proceso.
Mancilla explicó que participó, junto con un grupo de universitarias y universitarios, en la pasada renovación sindical con la convicción de que existirían condiciones de igualdad y equidad para contender. Aseguró que durante el proceso actuaron con responsabilidad y respeto, evitando descalificaciones hacia otros participantes o hacia la propia Universidad; sin embargo, afirmó que bajo distintos argumentos se les impidió el registro y que, posteriormente, se emprendió una campaña de desprestigio en su contra y la de sus compañeros.
De acuerdo con su versión, tras la negativa definitiva de registro optaron por no escalar el conflicto para preservar la paz y la institucionalidad universitaria. No obstante, sostuvo que en fechas recientes se han presentado represalias contra integrantes de su planilla, entre ellas un procedimiento interno iniciado contra un trabajador que —según indicó— fue previamente agredido físicamente fuera del ámbito laboral, así como cambios de adscripción y ajustes de carga horaria que calificó como unilaterales y ajenos a criterios académicos o administrativos.
Mancilla también afirmó que otros compañeros han sido objeto de hostigamiento laboral y amenazas, y relató que el 23 de enero fue citado por una autoridad universitaria que, según dijo, atribuyó movimientos de adscripción y reducción de horas a “malas decisiones” relacionadas con su actividad sindical. Ante este escenario, anunció que permanecerá en el cubículo donde ha trabajado los últimos tres años, sin bloquear actividades, como un acto de “resistencia ética” hasta que —expresó— las autoridades atiendan sus demandas.
Por su parte, la Universidad de Colima informó, mediante un comunicado dirigido a la comunidad universitaria y a la sociedad en general, que ante la decisión del trabajador de iniciar una huelga de hambre, la protección de su integridad física y emocional constituye una prioridad absoluta para la institución.
La casa de estudios señaló además que se estableció comunicación directa con el trabajador con el propósito de escuchar sus planteamientos, conocer sus demandas y generar condiciones que permitan avanzar hacia una solución por la vía del diálogo respetuoso y responsable.
En el posicionamiento institucional se subraya que la situación está siendo atendida con sensibilidad y responsabilidad, privilegiando el respeto a la persona y la construcción de acuerdos dentro del marco institucional que rige a la Universidad.
Finalmente, la institución reiteró su compromiso con la comunidad universitaria y afirmó que continuará privilegiando los mecanismos institucionales para la atención y resolución de este tipo de situaciones.