Colima, México, Avanzada (03/02/2026).- A pesar de posicionarse entre las entidades con mayor dinamismo económico en algunos trimestres de 2025, Colima no logró cumplir con su meta anual de crecimiento económico y cerró el periodo con una expansión estimada de 3.8 por ciento, por debajo del 4.1 por ciento aspirado, de acuerdo con el reporte estatal de la organización México ¿cómo vamos? y registros oficiales preliminares.
El crecimiento económico, mide el comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB) y de la actividad productiva en una entidad, es un referente clave para evaluar la capacidad de generar empleos, atraer inversión y elevar los niveles de ingresos reales de la población.
En 2025, Colima presentó variaciones en su ritmo de expansión a lo largo del año. Mientras en el tercer trimestre la actividad económica registró un crecimiento anual de 3.7 por ciento, impulsado por los sectores primario, secundario y terciario, que crecieron 48.2, 2.6 y 0.9 por ciento, respectivamente, el ritmo acumulado hasta septiembre fue moderado (2.4 por ciento).
Sin embargo, el desempeño trimestral no fue suficiente para alcanzar la meta anual planteada por autoridades La entidad logró tasas relativamente altas en algunos segmentos, como el crecimiento de la actividad industrial con 7.1 por ciento anual en enero de 2025, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), pero otros trimestres registraron incrementos más modestos o incluso lentos en sectores clave.
El ritmo económico también estuvo marcado por altibajos. Los datos del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) muestran que en el segundo trimestre de 2025 el crecimiento fue apenas de 0.4 por ciento, con retrocesos en actividades terciarias, mientras que en el primer trimestre el aumento fue de 2.7 por ciento, con fuerte participación del sector primario.
El sector agropecuario, servicios y la industria han sido factores con contribuciones dispares al crecimiento estatal. A nivel nacional, la economía mexicana mostró un crecimiento moderado durante 2025, con cifras que apuntan a una expansión del PIB cercana a 0.7 por ciento, impulsada por exportaciones y algunos dinamismos sectoriales, aunque bajo incertidumbre por la inversión y factores externos.
Analistas señalan que la tasa de crecimiento económico es un indicador integral que refleja la salud de la actividad productiva, la generación de empleos bien remunerados, la competitividad regional y la capacidad de atraer capital privado. Un crecimiento por debajo de lo esperado puede traducirse en menores recursos públicos por recaudar, presiones en el mercado laboral y menores expectativas de inversión futura.