Colima, México, Avanzada (03/03/2020).- La relación entre el financiamiento y el Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) para esta entidad federativa es alta con respecto a los parámetros internacionales, lo que permite concluir que sus finanzas “están en situación de riesgo”, lo que se confirma con el hecho de que el índice de participaciones/financiamiento supera al 100%, afirma el estudio “Financiamiento y Deuda Pública del Estado de Colima, 1993-2019”, elaborado por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.
Así también, en sus conclusiones el documento establece que “el análisis entre financiamiento y deuda permite concluir que el primero no está siendo un instrumento para el desarrollo de esta entidad federativa, puesto que en términos agregados estas fuentes de ingreso se destinan para cubrir las obligaciones de endeudamiento, sin incidir en la creación de proyectos productivos que generen los ingresos necesarios para cubrir el principal y su servicio, tal como se establece en el marco constitucional. Tampoco detonan la actividad económica y la generación de empleos locales”.
El saldo del financiamiento público del Estado de Colima en el primer trimestre del 2018 se estimó en 3 mil 815.42 mdp, de los cuales, el 89.96% provino del Gobierno Estatal, 3.05% de sus organismos estatales y el 7.0% de los municipios. De este total, el 82.07% estuvo garantizada con participaciones federales y 17.93% con préstamos quirografarios.
Por tipo de acreedor, la banca múltiple ha sido la principal fuente crediticia de la entidad con el 54.23% del financiamiento total y la banca de desarrollo con el 45.77%.
“Existe una relación anti-cíclica entre el incremento del financiamiento público de esta entidad federativa y la actividad económica del país, lo que nos permite afirmar que, en las etapas de contracción de la economía nacional, los flujos de financiamiento fueron crecientes”.
El informe indica que los incrementos del financiamiento de esta entidad federativa coinciden con la recesión de la economía nacional del 2009, la cual tuvo su origen en los shocks externos provenientes de la recesión norteamericana (el problema de los Subprime) y por la caída de los precios internacionales del petróleo del 2013.
“El análisis de regresión nos permite concluir que el coeficiente de correlación del PIBE y el financiamiento es 0.98, lo que significa que tienen un alto grado de correlación positiva, es decir, cuando el primero se incrementa, la segunda también lo hace. Los resultados de las elasticidades nos confirman esta relación, debido a que existe evidencia estadística para afirmar que el incremento del 1% del PIBE se traduce en un aumento del 2.03% en la contratación de financiamiento público en el Estado en promedio, y el aumento del 1% de la tasa de interés reduce los flujos el financiamiento en -0.08% en promedio”.
Respecto al financiamiento municipal del estado de Colima, al primer trimestre del 2019 ascendió a 267.01 mdp, siendo la Ciudad de Manzanillo la que contrató los mayores flujos el financiamiento.