Avanzada (15/01/2026).- El senador de la República, Ricardo Anaya, aseguró que una eventual revocación de mandato de la presidenta tendría una “probabilidad altísima” de concretarse, al considerar que el partido en el gobierno enfrenta una caída sostenida en su respaldo ciudadano.
En declaraciones públicas, el legislador sostuvo que las propuestas de reforma electoral y la discusión sobre la revocación de mandato no responden a un ejercicio democrático, sino a una estrategia para concentrar el control político y electoral. “Lo que el gobierno quiere es el control total de las elecciones; se están preparando para el momento en el que ya no tengan respaldo popular y se quieren aferrar al poder”, afirmó.
Anaya calificó la iniciativa como una “ley Maduro”, al señalar que —desde su perspectiva— forma parte de una agenda de corte autoritario que Morena ha venido ejecutando de manera gradual. En ese sentido, acusó que primero se consolidó el control del Poder Legislativo, posteriormente se avanzó sobre el Poder Judicial y, más tarde, sobre los organismos constitucionales autónomos.
“El Coneval ya no existe, la Cofece ya no existe, el Instituto Federal de Telecomunicaciones desapareció; acabaron con el amparo como mecanismo de defensa y fueron por la Fiscalía General de la República. Lo único que les falta es el Instituto Nacional Electoral y el control de las elecciones”, señaló.
Respecto a la revocación de mandato, el senador aclaró que no es una demanda de la oposición; sin embargo, advirtió que, de impulsarse, el gobierno estaría asumiendo un alto riesgo político. “Han perdido alrededor de 16 puntos de aprobación solo en el último año. Para ese momento, es altamente probable que más de la mitad de la población ya no apruebe a Morena ni a este gobierno”, dijo.
Anaya añadió que una revocación sin elecciones libres sería, a su juicio, un “fraude total”, al recordar que la legislación vigente permitiría que la Cámara de Diputados designe a la persona sustituta. “De nada sirve revocar el mandato si después la mayoría pone a quien quiera. Si hay revocación, que haya elecciones democráticas y que sea el pueblo de México quien decida”, concluyó.