Colima, México, Avanzada (23/12/2025).- En Colima, apenas 20.8 por ciento de las mujeres son propietarias o copropietarias legales de una vivienda, una proporción que refleja las brechas estructurales que enfrentan en el acceso a activos y patrimonio, de acuerdo con el análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
En su apartado “Lupa de Género”, el IMCO evaluó la situación de las mujeres en las entidades del país y encontró que, aunque 50.2 por ciento de las colimenses de 18 años y más cuenta al menos con educación media superior, este avance educativo no se traduce de manera proporcional en mejores condiciones económicas y de bienestar.
El estudio señala que 46.3 por ciento de las mujeres ocupadas no agropecuarias en Colima labora en la informalidad, lo que limita su acceso a seguridad social, créditos y estabilidad laboral. A ello se suma que 23 por ciento enfrenta pobreza laboral, al percibir ingresos inferiores al costo de la canasta alimentaria.
Otro dato que exhibe la vulnerabilidad económica es que 21.6 por ciento de las mujeres de 15 años y más no percibe ingresos monetarios directos, lo que incrementa su dependencia económica. En contraste, sólo 30.1 por ciento de las emprendedoras en la entidad opera en la formalidad, porcentaje por debajo de los estados mejor evaluados.
Las brechas también se profundizan en el ámbito social. En Colima, 12.9 por ciento de los nacimientos corresponde a madres menores de 20 años, mientras que las mujeres destinan 56.7 por ciento más horas semanales que los hombres al trabajo no remunerado, como labores domésticas y de cuidados.
En materia de seguridad, el diagnóstico es crítico: 37.9 por ciento de las mujeres dejó de usar el transporte público por temor a ser víctima de un delito, el peor registro a nivel nacional. Además, la entidad presenta una tasa de 31.4 homicidios dolosos de mujeres por cada 100 mil, también entre las más altas del país.
Ante este panorama, el IMCO plantea que para acelerar la participación económica de las mujeres desde el ámbito local es necesario avanzar en sistemas estatales de cuidados, ampliar los permisos de paternidad más allá de los cinco días que marca la ley federal y diseñar programas para formalizar los negocios de las emprendedoras, con acceso a crédito y acompañamiento para su crecimiento.