Síguenos

CULTURA

El perro, un compañero ancestral de las culturas mesoamericanas

Publicada

on

Compartir:

Hallazgos arqueológicos y estudios sobre las culturas prehispánicas muestran que los perros estuvieron presentes en la vida cotidiana, las prácticas funerarias y la cosmovisión de los pueblos mesoamericanos.

Ciudad de México, Avanzada (23/09/2026).- La relación entre los perros y los seres humanos se remonta a miles de años y dejó huella en las culturas mesoamericanas, donde estos animales estuvieron presentes tanto en la vida cotidiana como en prácticas funerarias, representaciones artísticas y creencias religiosas.

La arqueóloga e investigadora del Centro INAH Quintana Roo, Carmen Rojas Sandoval, ha documentado restos de perros en distintos contextos arqueológicos, entre ellos cuevas inundadas de la Península de Yucatán. Uno de los hallazgos ocurrió en el cenote Canun, donde localizó un cráneo de perro.

Durante su participación en el programa “Sinergética”, conducido por Vronz Maharif, la especialista en arqueología subacuática explicó que la importancia del perro en las sociedades prehispánicas puede observarse desde diferentes ámbitos. Además de su utilidad en actividades como la cacería, estos animales formaban parte de la vida social y familiar de las comunidades.

Dentro de la cosmovisión mesoamericana, el perro también tuvo una dimensión sagrada. Xólotl, asociado con el atardecer, la noche, la oscuridad y el inframundo, era representado como una figura canina y estaba relacionado con Venus. De esta tradición proviene el nombre xoloitzcuintle, correspondiente a una de las razas de perros originarias de México.

Rojas Sandoval señaló que el perro estaba vinculado simbólicamente tanto con la muerte como con la vida, pues se le atribuía la función de acompañar o conducir el alma de los muertos hacia el reino de la muerte y actuar como guardián en el tránsito hacia el más allá.

La presencia de estos animales también ha quedado registrada en importantes sitios arqueológicos del país. Entre los ejemplos mencionó el enterramiento de 24 perros localizado en Tlatilco, Estado de México; el perro momificado encontrado en la Cueva de La Candelaria, en Cuatrociénegas, Coahuila, así como evidencias del consumo ritual de carne de perro en Teotihuacan.

Para la investigadora, esta relación no terminó con las sociedades prehispánicas. En la actualidad, los perros continúan desempeñando distintas funciones junto a las personas, como animales de compañía y apoyo emocional, además de participar en labores de rescate, seguridad y asistencia para personas con discapacidad visual.

La evidencia arqueológica, sostuvo, permite observar una relación estrecha y prolongada entre ambas especies, que ha atravesado distintas etapas de la historia humana y que convirtió al perro en una presencia constante en la vida de las sociedades.

Compartir:
Continue Reading

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Más leidas

Copyright © www.diarioavanzada.com.mx

Descubre más de Diario Avanzada

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Continuar leyendo