La reducción podría limitar la capacidad de respuesta ante fenómenos extremos en entidades vulnerables como Colima; el proyecto todavía deberá ser discutido por el Congreso
Ciudad de México, Avanzada (11/09/2026).- El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 propone una reducción real de 27.57 % en los recursos destinados a la adaptación y mitigación del cambio climático, advirtió el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda).
De acuerdo con el análisis elaborado por el Observatorio de Crisis Climática y Presupuesto Público en México, el Anexo Transversal 16 contaría con 160 mil 120 millones de pesos, una cantidad inferior, en términos reales, a la aprobada para 2026.
La disminución podría afectar la capacidad institucional para prevenir y atender los efectos de lluvias extremas, ciclones, inundaciones, sequías, incendios y otros fenómenos asociados con la crisis climática.
En estados como Colima, expuestos a tormentas tropicales, huracanes, inundaciones, erosión costera y afectaciones en ecosistemas como la Laguna de Cuyutlán, el presupuesto federal resulta determinante para financiar acciones de prevención, adaptación y recuperación. Sin embargo, el documento analizado por el Cemda no presenta un desglose de los recursos que corresponderían a cada entidad.
El organismo también cuestionó la concentración del dinero. Según su análisis, cinco de los 51 programas que integran el Anexo Transversal 16 absorberían 80 % de los recursos.
El programa de infraestructura ferroviaria para transporte de carga y pasajeros concentraría 33.95 %; Sembrando Vida, 25.29 %; infraestructura de agua potable, alcantarillado y saneamiento, 8.48 %; gestión integral y sustentable del agua, 6.29 %, e infraestructura económica de hidrocarburos, 6.02 %.
Los otros 46 programas tendrían que repartirse el 20 % restante. El Cemda advirtió que varios de los proyectos con mayores asignaciones no demuestran de manera clara su contribución directa al cumplimiento de las metas nacionales de mitigación y adaptación.
La infraestructura ferroviaria recibiría, por sí sola, 16 veces más recursos que el conjunto de programas destinados a la protección de ecosistemas forestales, áreas naturales protegidas y atención de desastres.
Del presupuesto relacionado con las metas climáticas nacionales, 83.5 % estaría dirigido a acciones de mitigación; 9.65 %, a adaptación; 6.43 %, a la generación de condiciones institucionales y financieras, y solamente 0.44 %, a pérdidas y daños.
El Cemda señaló que esta última categoría es necesaria para reparar afectaciones inevitables que superan la capacidad de adaptación de las comunidades, particularmente después de fenómenos meteorológicos extremos.
El análisis también advierte que el proyecto excluyó los programas presupuestarios etiquetados con perspectiva de género e interseccionalidad dentro de la agenda climática, pese a que las mujeres, especialmente las indígenas, enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad después de los desastres.
Para la Estrategia Nacional de Transición Energética se proponen 20 mil 289 millones de pesos, un incremento real de 9.61 % frente a 2026. No obstante, esa cantidad representa apenas 0.36 % del dinero contemplado en los anexos transversales y coloca a la transición energética en el penúltimo lugar por monto.
Además, casi 89 % de esos recursos se concentraría en infraestructura ferroviaria, infraestructura eléctrica y actividades administrativas. El Cemda cuestionó qué proporción contribuirá efectivamente a reducir emisiones y disminuir la dependencia de los combustibles fósiles.
La organización pidió al Congreso de la Unión modificar el proyecto para impedir retrocesos presupuestales, establecer metas e indicadores verificables y destinar más recursos a la conservación forestal, el manejo del agua, las áreas naturales protegidas y la prevención de riesgos y desastres.
Las cantidades todavía no son definitivas, pues forman parte del proyecto presentado por el Ejecutivo federal y pueden modificarse durante su discusión y aprobación en la Cámara de Diputados.