La Cámara alta avaló incrementos arancelarios de hasta 50% para miles de productos provenientes de China y otros países de Asia, medida que busca fortalecer la industria nacional pero que genera preocupación entre empresarios y analistas.
Ciudad de México, Avanzada (12/12/2025).- El Senado de la República aprobó un amplio paquete de incrementos arancelarios que impactará a miles de productos importados de China y de otras naciones asiáticas a partir del próximo año. Las nuevas tasas, que en su mayoría llegarán hasta 35% y en algunos casos alcanzarán el 50%, fueron diseñadas con el objetivo de impulsar la producción nacional y corregir desequilibrios comerciales, según el gobierno federal.
La propuesta, presentada por la Secretaría de Economía en septiembre y previamente avalada por la Cámara de Diputados, enfrentó resistencia tanto de sectores empresariales como de gobiernos extranjeros. Los nuevos impuestos afectarán importaciones de automóviles, autopartes, textiles, prendas de vestir, plásticos y acero, provenientes de países sin tratado comercial con México, como China, India, Corea del Sur, Tailandia e Indonesia.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum sostiene que los ajustes fortalecerán la planta productiva del país y ayudarán a equilibrar el comercio con China. Sin embargo, especialistas y cámaras empresariales consideran que detrás de la medida también existe la intención de reducir tensiones con E.U. ante la próxima revisión del T-MEC, así como generar ingresos adicionales para disminuir el déficit fiscal. Se estima que la medida podría aportar hasta 3 mil 760 millones de dólares al erario.
Mario Vázquez, senador del PAN, reconoció que el aumento arancelario brinda protección a industrias vulnerables frente a la competencia asiática, pero advirtió que los costos se trasladarán a los consumidores. “Es un impuesto adicional que termina pagando la ciudadanía. Habrá que ver en qué se utilizarán esos recursos y si realmente fortalecerán las cadenas productivas”, señaló.
El paquete aprobado es menos rígido que la versión inicial, que se estancó en Diputados ante la presión de China y de diversas cámaras industriales. De las cerca de 1,400 fracciones arancelarias, la mayoría corresponde a sectores como textil, siderúrgico, automotriz, plástico y calzado. En dos terceras partes de ellas, el Senado redujo las tarifas respecto a la propuesta original.
No obstante, la industria automotriz advirtió que los aranceles podrían afectar el abasto de componentes clave, incluyendo pantallas digitales y piezas que no se fabrican en México. “No es una medida adecuada ni justificada”, afirmó Amapola Grijalva, presidenta de la Cámara de Comercio y Tecnología México-China. Agregó que cualquier acción de protección industrial debe basarse en diagnósticos precisos y mecanismos de remediación específicos.
Desde Morena, el senador Emmanuel Reyes defendió la iniciativa, asegurando que “los ajustes impulsarán el contenido nacional en las cadenas globales de valor y protegerán el empleo en sectores estratégicos”. Afirmó también que la medida no tiene fines recaudatorios, sino de orientación económica y comercial.
La próxima revisión del T-MEC, programada para el siguiente año, se proyecta como un factor clave detrás de esta decisión. Autoridades estadounidenses han expresado preocupación por el uso de México y Canadá como plataformas de exportación para productos de China, Vietnam e Indonesia.
Expertos advierten que la medida podría generar disrupciones en cadenas de suministro esenciales en un contexto de desaceleración económica nacional. Los sectores más vulnerables serían el electrónico y el automotriz, ambos altamente dependientes de insumos fabricados en China.
El ajuste afectará también a la India, uno de los socios con mayor crecimiento comercial para México, principalmente en rubros como farmacéuticos, textiles, químicos y autopartes. En contraparte, México exporta a ese país petróleo, cobre y productos agrícolas.