Colima, México, Avanzada (18/06/2025).- La expresidenta municipal de Manzanillo, Griselda Martínez Martínez, advirtió sobre el avance de una “deriva autoritaria” por parte de gobiernos estatales de Morena y del gobierno federal, que busca imponer un control hegemónico sobre los medios de comunicación mediante reformas legales que calificó como una “ley mordaza” disfrazada de regulación.
En entrevista con Avanzada, Martínez afirmó que lo que está ocurriendo actualmente en diversos estados del país ―como Puebla, Campeche y Colima― es una ofensiva organizada contra el derecho a la libertad de expresión. “Nunca habíamos visto en tantos estados propuestas tan claras para censurar a los periodistas. Gobernadores envalentonados están aprovechando la iniciativa de reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones para modificar sus propios códigos penales y controlar los contenidos que se difunden”, sentenció.
La exalcaldesa dijo que lo más preocupante no es solamente la intención de silenciar voces críticas, sino que esto se hace bajo el discurso de que se trata de una transformación progresista. “Se dicen progresistas, pero su actuar es igual o peor al del régimen anterior. La verdadera progresividad radica en garantizar libertades, no en restringirlas”, sostuvo.
Griselda Martínez hizo un llamado a la sociedad a mantenerse atenta y rechazar toda forma de autoritarismo disfrazado de legislación. “La gente tiene que entender que no se les dio el poder para que nos quiten libertades. Se les dio para que las garanticen. No podemos permitir que el silencio y la censura se conviertan en norma”, puntualizó.
“Si estas reformas hubieran existido antes, nunca nos habríamos enterado de Tlatlaya o Ayotzinapa”
Durante la entrevista, la también activista ejemplificó cómo los medios independientes han sido fundamentales para visibilizar violaciones graves a los derechos humanos en México. “Sin libertad de expresión, no nos habríamos enterado del caso Tlatlaya, donde el Ejército ejecutó a civiles en 2014. No sabríamos de las toallas de casi 9 mil pesos en el sexenio de Fox, ni de las masacres en Guerrero o de los niños con cáncer a quienes se les inyectaba agua destilada. Todo eso lo supimos porque hubo medios libres que lo investigaron”, subrayó.
A su juicio, las reformas propuestas por el oficialismo pretenden instalar un sistema de control total de la información pública: “Si logran imponer esta reforma, se ahondarán las injusticias, porque ya no podrán evidenciarse. Quieren una prensa que no exhiba, que no cuestione, que no incomode. Y eso, por definición, es censura”, expresó.
“Morena tiene piel muy delgada”
Martínez también criticó la intolerancia del partido en el poder frente a las críticas. “Los gobiernos de Morena han demostrado tener la piel más delgada de todos. No toleran que se informe sobre sus errores, omisiones o abusos. Y en lugar de corregir, buscan desacreditar a quien los denuncia”, denunció.
Recordó como ejemplo el caso del rancho Izaguirre en Jalisco, cuya existencia fue negada a pesar de que hubo videos, testimonios y evidencias. “La molestia del gobierno fue evidente. No querían que se supiera y desacreditaron todo lo que pudieron. Ese es el problema: quieren tener el control absoluto de la narrativa”, advirtió.
“La impunidad se sostiene en el silencio”
Para la exalcaldesa, el verdadero riesgo de este intento de control es que genere impunidad institucionalizada. “Si los medios dejan de informar, si no se puede exponer la violencia del Estado, las ejecuciones extrajudiciales, la corrupción, entonces se construye impunidad. Y el verdadero problema de este país es ese: la impunidad. Si no se denuncia, si no se informa, todo se justifica desde la mañanera”, dijo en referencia a las conferencias diarias de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Aclaró que no se opone a que el gobierno tenga facultades para defenderse en caso de injurias, “pero ya tienen el aparato judicial completo a su favor. Lo que quieren ahora es cerrar toda posibilidad de crítica”.
“No hay transformación, solo el mismo poder con otro color”
Finalmente, Griselda Martínez sostuvo que el actual régimen no representa ningún cambio real respecto a los anteriores. “No hay ninguna transformación. Son los mismos de siempre, ahora con mayoría absoluta. El color cambió, pero las prácticas autoritarias se mantuvieron. Hoy tienen el poder que antes no tenían y lo están usando para imponerse”, afirmó.
Instó a la población a no caer en la resignación ni en el miedo. “No podemos permitir que se imponga una narrativa única desde el púlpito presidencial. No debemos aceptar leyes mordaza. Las libertades se exigen, se ejercen y se defienden todos los días”.