Las pequeñas Paityn, Evelyn y Olivia Decker, de 9, 8 y 5 años, fueron encontradas muertas en una zona boscosa cerca del campamento Rock Island, en Washington. Habían sido reportadas como desaparecidas tras una visita con su padre, quien ahora es buscado por las autoridades como principal sospechoso.
Washington, Avanzada (13/06/2025).- El aire del lunes 2 de junio era denso en los alrededores del campamento Rock Island. La vegetación parecía guardar un silencio incómodo, como si el bosque supiera lo que estaba por revelarse. Entre los matorrales y caminos poco transitados, agentes federales, equipos SWAT y personal del Servicio Forestal recorrían con sigilo cada rincón del terreno. Dos días antes, tres niñas habían desaparecido tras una visita con su padre. Esa mañana, la búsqueda terminó de la forma más devastadora: los cuerpos sin vida de Paityn, Evelyn y Olivia Decker —de 9, 8 y 5 años— fueron localizados.
Todo comenzó el 31 de mayo, cuando la alerta se encendió. La visita que Travis Decker tenía con sus hijas como parte de un acuerdo de custodia se tornó irregular. No regresó a entregarlas. Las horas pasaron y la alarma se convirtió en una alerta oficial por desaparición en peligro. Desde entonces, la atención de las autoridades se centró en la figura del padre: un exmilitar de 32 años, sin domicilio fijo, que había mostrado señales de inestabilidad emocional desde que dejó el ejército.
Durante la búsqueda, una camioneta blanca vinculada a Decker fue ubicada en la zona cercana al campamento, pero él no estaba. Lo que sí encontraron, en un punto no revelado por las autoridades, fue la escena que confirmaba los peores temores: las tres hermanas habían sido asesinadas.
La comunidad de Wenatchee quedó sumida en el dolor. Las niñas asistían a escuelas del distrito, que activó de inmediato servicios de apoyo psicológico para estudiantes, docentes y personal afectado por la tragedia. A pesar del horror del hallazgo, una pregunta seguía en el aire: ¿dónde estaba Travis Decker?
Hasta ahora, las causas de muerte no han sido confirmadas públicamente, y la ubicación exacta del hallazgo se mantiene bajo reserva mientras continúa la investigación. Decker enfrenta cargos por asesinato en primer grado y secuestro. Una orden de arresto previa ya existía en su contra por interferir con la custodia legal.
La madre de las menores, Whitney Decker, había advertido en ocasiones anteriores sobre el frágil estado mental de su expareja, aunque aseguró que nunca había sido violento con las niñas. Hoy, esas palabras resuenan con un eco doloroso y desconcertante.
Las autoridades intensificaron la búsqueda del sospechoso, visto por última vez en Leavenworth, a unos 29 kilómetros del sitio donde se encontraron los cuerpos. Piden a la comunidad mantenerse alerta y evitar cualquier intento de acercamiento, dado el peligro que representa.
El bosque callo nuevamente, pero la comunidad de Wenatchee no lo hará. El dolor es profundo, pero también lo es la determinación de encontrar justicia para Paityn, Evelyn y Olivia.