Síguenos

COLIMA

Los tiempos del pensamiento único

Publicada

on

Compartir:

Malas Compañías

Autor: Mario Alberto Solís Espinosa.

El régimen gubernamental en Colima muestra peligrosos signos de radicalización en contra del pensamiento diverso, el ejercicio de la opinión y el derecho a disentir; pretende, con una inédita cancelación de la protesta, el advenimiento de un pensamiento homogéneo que rinda culto a la nueva nomenclatura en el poder.

La cancelación del desfile del 1 de mayo, ya de por sí desvirtuado durante décadas por partidos y personajes de la casta política local, es un síntoma del mal de nuestros tiempos, la instauración de una visión única que busca encumbrar a una nueva generación de oligarcas y usufructuarios de la voluntad popular.

El gobierno de Indira Vizcaíno Silva muestra con esta decisión impopular y unilateral, la intolerancia a la protesta y el miedo al disenso, pues era previsible que en esta concentración de trabajadores abundaran las expresiones de descontento contra los gobiernos de la Cuarta Transformación.

Acostumbrados a la mansedumbre sindical, los integrantes de la cúpula gubernamental prefieren evitar el encontronazo con la realidad que les significaría una marcha de protesta, organizada por trabajadores agraviados que no tienen nada que reconocerle a un gobierno simulador y ausente.

Pretenden la administración estatal y los líderes del charrismo sindical en Colima que el desfile del 1 de mayo les pertenece, una visión errónea que fue fomentada desde los tiempos del sistema priista y que ahora, se robustece en plena época del autodenominado gobierno de la transformación.

Con los regímenes del PRI y PAN primero, luego con Morena, la concentración de trabajadores perdió su espíritu de protesta y se convirtió en una jornada de pleitesía al gobernante en turno, un paseo bajo el sol que servía de preludio a comilonas y festejos auspiciados, magnánimamente, por dirigentes y patrones.

Por eso, quizá no es del todo malo que el gobierno y sus incondicionales de los comités sindicales pretendan suspender el desfile de los trabajadores, pues podría ser la oportunidad para que estos últimos, organizados de manera independiente, retomen el control de una jornada que debería ser de lucha, protesta y exigencia.

Mucho tiempo las centrales obreras del priismo y sus actuales versiones cuatroteístas se arrogaron la atribución de marchar en nombre del sindicalismo, con el mero objetivo de mantener bajo control las expresiones de inconformidad y simular una lucha del proletariado que en realidad tenía justo la intención contraria, adormecer cualquier expresión de descontento.

Justo por eso, la ausencia del oficialismo en este 1 de mayo otorgará un carácter genuino a las consignas de quienes decidan salir a las calles, sin la tutela del charrismo sindical y ante el desprecio de una gobernadora que prefiere hacer campaña en lo que considera el feudo que le garantiza el continuismo en 2027.

Está bien que los dirigentes y sus comités vayan a festejar en petit comité, o expresen mensajes desde sus oficinas para simular una representación que no tienen; en tanto, los trabajadores podrán tomar la plaza pública y recuperar el sentido social de la fecha, la naturaleza original de esta marcha y la posibilidad de hacerse del control de sus respectivas organizaciones gremiales, sin el estorbo en que se han convertido algunas de esas dirigencias.

Luego, podrá analizarse la política de censura y cancelación de los derechos que se impulsa desde las oficinas gubernamentales, una tendencia que es replicada desde el ámbito nacional y por parte de un régimen que no admite contrapesos y replicas a un discurso oficial desconectado de la realidad.

En el maniqueísmo que se impulsa desde el régimen morenista, no existe nada más saludable y necesario que la diversidad, las múltiples voces, la democratización del desacuerdo. El pensamiento único es germen de los gobiernos corruptos y el mejor escudo de quienes pretenden ocultar sus carencias.

Por eso es deseable que este jueves, maestros, médicos, enfermeras y trabajadores en general nos recuerden, en las calles, la necesidad de defender el inalienable derecho a la expresión, la protesta y la manifestación, sin necesidad de pedirle permiso a nadie, pues a eso se le llama libertad.

BREVE HISTORIA PARA CAMILA. La princesa cumplió 19 años este mes. Muchas cosas han cambiado desde que iniciamos con esta historia, ya no somos los mismos de entonces pero nuestra unión sigue inalterable, permanece mientras todo lo demás se ha transformado. Es mi manera de felicitarla por estar y ser. Pronto buscará su propio camino y de estos años quedará solo el testimonio de muchas páginas, los recuerdos y la nostalgia, la esperanza del porvenir y estos dos que siempre nos reconoceremos en esta breve historia.

Compartir:

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Más leidas

Copyright © www.diarioavanzada.com.mx

Descubre más de Diario Avanzada

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Continuar leyendo