El alcohol está relacionado con al menos siete tipos de cáncer, incluso cuando se consume en cantidades bajas. Especialistas advierten que reducir su consumo permitiría prevenir más de 21 mil casos de cáncer de mama en una década.
Colima, México, Avanzada (01/11/2026).— En México, 4 mil 695 personas murieron durante 2022 por distintos tipos de cáncer atribuibles al consumo de alcohol, lo que equivale a aproximadamente una muerte cada dos horas. La cifra representa el 11.2 por ciento de todas las defunciones relacionadas con esta sustancia en el país, de acuerdo con estimaciones del estudio de Carga Global de Enfermedad, difundidas por la Red de Acción sobre Alcohol (RASA) durante la presentación de la campaña nacional El alcohol causa cáncer.
El consumo de bebidas alcohólicas está relacionado causalmente con al menos siete tipos de cáncer: boca, faringe, laringe, esófago, hígado, colon y recto, así como mama. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), organismo especializado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasifica las bebidas alcohólicas como carcinógenas para los seres humanos desde 1988. Los especialistas advierten que el riesgo no se limita a quienes consumen grandes cantidades, pues incluso una ingesta baja puede aumentar la probabilidad de desarrollar determinadas enfermedades oncológicas.
De las 4 mil 695 muertes por cáncer atribuidas al alcohol en México durante 2022, el 48.2 por ciento correspondió a cáncer de hígado, mientras que el 19.1 por ciento estuvo relacionado con cáncer colorrectal, el 14.2 por ciento con cáncer de mama y el 10.4 por ciento con cáncer de próstata, según las estimaciones presentadas por RASA. A escala mundial, aproximadamente 741 mil 300 nuevos casos de cáncer registrados durante 2020 fueron atribuibles al consumo de alcohol, equivalentes al 4.1 por ciento de todos los diagnósticos de ese año.
Uno de los datos destacados por las organizaciones corresponde al cáncer de mama. Un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) estima que reducir el consumo de alcohol en México podría prevenir hasta 21 mil 908 casos de esta enfermedad durante un periodo de diez años. Los investigadores también identificaron que los beneficios potenciales de disminuir la ingesta serían considerablemente mayores entre las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama.
La problemática adquiere relevancia por la extensión del consumo de bebidas alcohólicas entre la población mexicana. De acuerdo con los indicadores difundidos durante la campaña, el 73.7 por ciento de la población general ha consumido alcohol alguna vez en su vida. Entre las mujeres, esa proporción aumentó del 62.6 al 69.3 por ciento, mientras que entre adolescentes de 12 a 17 años alcanza el 33.9 por ciento. Aunque este último indicador disminuyó respecto del 39.6 por ciento registrado en 2016, significa que aproximadamente uno de cada tres adolescentes ha probado bebidas alcohólicas.
Durante la presentación de la campaña, Alonso Robledo, vocero de RASA, sostuvo: “El alcohol causa cáncer. No es una opinión, es evidencia científica. Cualquier consumo de alcohol implica un riesgo de cáncer”. Por su parte, Yahaira Ochoa Ortiz, de Salud Justa Mx, advirtió que la publicidad, la disponibilidad comercial de bebidas alcohólicas y sus precios contribuyen a normalizar el consumo. La especialista señaló que las condiciones sociales y económicas también influyen en los hábitos de la población, por lo que las medidas preventivas no deberían limitarse a responsabilizar individualmente a los consumidores.
La Red de Acción sobre Alcohol planteó la necesidad de fortalecer las restricciones publicitarias, regular los horarios y puntos de venta, así como actualizar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a las bebidas alcohólicas. De acuerdo con las estimaciones presentadas, establecer una cuota fiscal vinculada con la cantidad de alcohol puro contenida en los productos podría disminuir el consumo y aumentar la recaudación en aproximadamente 28 mil millones de pesos. La organización sostuvo que estas medidas permitirían reducir enfermedades prevenibles y fortalecer las políticas de salud pública, particularmente ante la evidencia científica que vincula el consumo de alcohol con distintos tipos de cáncer.