Colima, México, Avanzada (15/08/2024).- El aumento de casos de dengue en Colima alcanza niveles graves y pone en evidencia la ineficacia de las estrategias de control sanitario en la entidad. En las últimas dos semanas, se han confirmado más de 200 nuevos casos, un incremento significativo que coloca a Colima en el primer lugar nacional de incidencia.
Esta situación no solo afecta la salud de los habitantes, sino que también tiene repercusiones económicas, especialmente para aquellos que trabajan en la economía informal. Los síntomas graves, como fiebre y dolor corporal, obliga a muchos a abandonar sus actividades laborales durante al menos cinco días, lo que agrava su situación económica.
Las autoridades sanitarias reconocen al dengue como un problema de salud pública y aunque existen campañas de prevención y combate, los contagios no han disminuido. Al contrario, han mostrado un crecimiento sostenido en los últimos 14 días.
De acuerdo al más reciente reporte del 8 de agosto de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, Colima registra mil 635 casos de dengue en la presente temporada epidemiológica, lo que representa un aumento desde los mil 419 casos reportados el 25 de julio.
La tasa de incidencia también ha experimentado un incremento notable. En la semana epidemiológica 30, se registraron 170.51 casos por cada 100 mil habitantes, mientras que en la semana 31, esta cifra subió a 196.47. Los casos de dengue no grave aumentaron de 769 a 864, los de dengue con signos de alarma pasaron de 618 a 727, y el dengue grave, de 32 a 44 casos.
Aunque las defunciones se mantienen en una, se había considerado la posibilidad de otros cuatro decesos por dengue, los cuales ya fueron descartados. Los municipios más afectados son Ixtlahuacán y Villa de Álvarez. Ixtlahuacán presenta la tasa más alta de dengue no grave, con 247.41 casos por cada 100 mil habitantes, mientras que Villa de Álvarez encabeza la lista de dengue con signos de alarma y dengue grave, con una incidencia de 114.61 casos por cada 100 mil personas. La propagación del dengue en estas áreas ha exacerbado la crisis, evidenciando la necesidad de un control más efectivo y de medidas más agresivas para frenar la expansión del virus.