Columna
El puercoespín
El desorden y la ineficacia, día a día, se están documentando en Colima. En Colima, vivir en la inseguridad y, en la prácticamente, cero persecución del delito, no es solo una percepción, sino los efectos que percibimos a diario y su documentación con evidencias y cifras duras. El gobierno no trabaja. Usted dirá que estoy diciendo una obviedad, y es cierto, la diferencia es que los periodistas y los analistas políticos están pasando de la mera cavilación a la sustentación del desastre administrativo que está viviendo el gobierno de Colima y que los colimenses estamos padeciendo.
El día 14 de septiembre la Fiscalía publicó una infografía que dice textualmente: “En lo que va del año y hasta el 31 de agosto 140 personas se vincularon a proceso y 36 más fueron sentenciadas. El trabajo diario del personal ministerial y pericial han permitido llevar a estas personas ante la autoridad judicial por diversos delitos como homicidio, violencia intrafamiliar, contra la salud, secuestro, ente otros.” A continuación, se despliegan 33 fotografías de presuntos delincuentes con los ojos cubiertos y en la parte interior se agrega el texto siguiente: “Lo anterior es resultado de hacer bien el trabajo, de recibir denuncias, investigar hechos delictivos, presentar una acusación ante los jueces, sustentar todos los casos y obtener la sanción correspondiente que es nuestro deber ser. Y firma la Fiscalía General del Estado de Colima.
Tal parece que la Fiscalía pretende evidenciar su deficiente trabajo. La Fiscalía es enemiga de la Fiscalía. Ella misma se encarga de desprestigiarse. Su nulo trabajo los evidencia. Son ineficaces, punto.
Pongamos un referente para dimensionar el tamaño de la ineficacia de la procuración de justicia de Indira, la inútil, Vizcaíno. Santiago Nieto Castillo, encargado del despacho de la Procuraduría de Justicia del Estado de Hidalgo, informó vía Twitter que la “Semana del 9 al 15 de septiembre en la PGJE Hidalgo: 134 judicializaciones; 59 vinculaciones a proceso; 6 sentencias en juicio oral; 9 sentencias en juicios abreviados; 13 órdenes de aprehensión obtenidas; 34 cumplimentadas y 78 acuerdos reparatorios por 1.7 MDP.”
Salvando las proporciones, es decir, considerando que el estado de Hidalgo tiene un poco más de 3 millones habitantes y Colima un poco más de 750 mil, pero estimando que las cifras de la Fiscalía de Colima corresponden a 9 meses de trabajo y las de la Procuraduría de Hidalgo a una semana, es ampliamente ponderable que la Fiscalía de Colima es ineficaz. No está haciendo su trabajo. La desproporción de los resultados de Hidalgo contrastados con Colima son abismalmente distintos. Colima no hace su trabajo.
Los criminales en Colima están viviendo una fiesta porque la autoridad no cumple con su trabajo. El procurador de Hidalgo hace en una semana lo que el Fiscal de Colima hace en nueve meses. No existe procuración de justicia, al parecer, solo hacen algunas chambas para justificar su existencia.
Estamos viviendo en Colima una jubilación de los trabajadores en servicio. O visto de otra manera, una huelga de brazos caídos. Nadie parece interesado en trabajar ni nadie les ordena que trabajen. O francamente estamos viviendo los peores tiempos de la corrupción incipientemente documentada. Después de observar estas cifras uno debe pensar mal, muy mal, y sospechar que la procuración de justicia se está comerciando. Es un buen negocio o un muy buen negocio. La ineficacia de la Fiscalía suena muy metálica. O se trata de una asociación, de muy buena rentabilidad, con el crimen organizado.
La impunidad es el pan nuestro de cada día. Y el poderoso caballero, don dinero, es la llave de la impunidad. La procuración de justicia en Colima es algo ausente. Estamos en manos de los peores políticos. La Fiscalía es una digna heredera del peor de los criminales que fue su jefe, Antonio Sam López.
Los familiares de los desaparecidos
Viviendo en carne propia la falta de investigación y procuración de justicia están los familiares de los desaparecidos, tan es así, que hasta la ONU han tenido que recurrir y así lo denunciaron la Red Desaparecidos en Colima A.C. en una carta enviada al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el portal Tlanesi, periodismo de derechos Humanos, lo publicó. Textualmente declararon: “La legislación, los programas y los registros, no están funcionando para detener las desapariciones. Los mecanismos resultan inocuos cuando el problema de la desaparición no se detiene, cuando nuestros hijos e hijas continúan siendo masacrados e inhumados en fosas a lo largo y ancho de nuestro país. Con desesperación las familias preguntamos en dónde están las garantías de no repetición”,
El documento fue presentado durante una actividad virtual en memoria del cumplimiento de ocho meses de la desaparición del abogado defensor de derechos humanos Ricardo Arturo Lagunes Gasca y del profesor y líder comunal Antonio Díaz Valencia.
En colima usted puede desaparecer, morir, ser secuestrado o despojado de sus pertenencias y tendrá un 99. 99 % de probabilidades de que su caso quedará impune, salvo, que usted sea de origen extranjero y su gobierno reclame y presione al gobierno del estado, como recientemente sucedió con el secuestro de una ciudadana norteamericana.
El fiscal es un indolente. Un mercader de la procuración de la justicia, digno y ejemplar miembro del gabinete de Indi, la inútil.