Columna
El puercoespín
Estamos a nada que Morena y el Gobierno del estado empiecen a trabajar para realizar un acto de desagravio del anterior gobernador y su secretario de Finanzas. En ese evento Morena y la gobernadora harían una apología de las virtudes y buena conducta de los funcionarios tristemente célebres por ratas.
Estamos también a nada de que Nacho Peralta y su exsecretario de Finanzas sean inmortalizados en bronce por su decencia, buenas costumbres y ejemplo para las generaciones futuras de colimotes.
La acusación
La Fiscalía acusa al exsecretario de Finanzas de peculado y uso indebido de la función pública. El artículo 237 del Código Penal del Estado de Colima señala que “al servidor público que en provecho propio o ajeno, disponga ilícitamente de dinero, valores, fincas o cualquier otro bien que hubiese recibido por razón de su función en administración, depósito o cualquiera otra causa, se le impondrán de cuatro a ocho años de prisión cuando el valor del detrimento patrimonial sea de hasta un importe equivalente de dos mil días de salario mínimo, de seis a doce años de prisión cuando dicho monto exceda de un importe equivalente de dos mil pero no de cuatro mil días de salario mínimo, y de ocho a quince años de prisión cuando el mencionado monto o daño patrimonial causado excede de un importe equivalente a cuatro mil días de salario mínimo. Además, a los responsables de este delito se les impondrá privación para ejercer funciones públicas y una multa por un importe equivalente de trescientos a mil doscientos días de salario mínimo”.
Sin embargo, la gobernadora y su partido Morena entraron en la vía de exonerar judicial o extrajudicialmente, según se dé la situación, a Nacho y a Carlos.
En la campaña los morenistas hablaron de las rateadas de estos personajes que dañaron las finanzas públicas. Las evidencias son tan contundentes de los daños al patrimonio del Gobierno del estado de Colima que los trabajadores se quedaron sin salarios por un breve periodo e incertidumbre en sus cobros salariales sucesivos. Incluso la gobernadora en el periodo de transición llegó a hablar de 11 mil millones de pesos de desfalco a las finanzas públicas, eso fue en campaña.
En los primeros meses, ya como gobernadora, la Indi se dedicó a demoler el Sistema Anticorrupción al desmantelar, prácticamente, la Fiscalía Especializada en Anticorrupción y dejar sin presupuesto y recursos humanos a quienes deberían trabajar para combatir la corrupción.
El Congreso, en nado sincronizado con la titular del Poder Ejecutivo, decidieron aprobar las cuentas públicas del último año de ex gobernador Nacho Peralta. La aprobación de las cuentas públicas no era otra cosa que la antesala para Nacho para evitar el juicio político y para Carlos Noriega la exoneración de sus delitos de peculado y del uso indebido de la función pública.
La gobernadora, a través de terceras personas de su partido de Estado, plantea así el juicio contra Carlos Noriega: primer momento, este no es realidad un juicio por robo, sino de manejo indebido de sus atribuciones como secretario; segundo momento, el daño patrimonial que hizo fue mínimo, pero se hizo sin consultar a los trabajadores, el señor Noriega nada más sustrajo 70 millones de pesos de 17 cuentas y los puso en otras cuenta, nada serio en realidad; tercer momento, definitivamente el Poder Judicial lo encontrará culpable y determinará una sanción, que podría ser mínima, como una sanción administrativa, por decir algo; fin de la historia.
Traducción
Primer momento: el señor Noriega no se robó nada, son pura invención de la prole y los malquerientes de mi gobierno, es pura politiquería.
Segundo momento: el señor noriega solo gusta de jugarle bromas a los trabajadores del Gobierno del estado y tomó su dinerito por unos días, es cierto, que afectó 17 cuentas bancarias, pero ese es un asunto menor. No es otra cosa que falta de sentido del humor de los trabajadores. Puso en riesgo las pensiones y tiene en crisis a todo el sistema de finanzas del Gobierno del estado, pero eso es un asunto muy menor.
Tercer momento: las bromas del señor Noriega –por cierto, incomprendidas- solo ameritan un jaloncito de orejas.
Conclusión: para compensar a los señores Nacho Peralta y Carlos Noriega por las falsas acusaciones de peculado y uso indebido del servicio público el Gobierno del estado y el partido Morena en los próximos días estará organizando un gran evento de desagravio de estas finas personas.
No se descarta que el partido Morena y la gobernadora manden hacer dos estatuas para honrar la decencia y honorabilidad de estos miembros destacados de la sociedad política colimense.
El partido Morena en coordinación con el Congreso del Estado harán sinergia para operar desde la promulgación -vía rápida- hasta la publicación por parte del Poder Ejecutivo de una ley emergente para hacer una consulta pública para que el pueblo de Colima decida dónde se colocarán los monumentos que serán emblemáticos de la honradez y la buena conducta de los funcionarios públicos.
Algunas precisiones:
Las cuentas públicas de Nacho Peralta (aprobadas en el Congreso por la mayoría de Morena) contenían cerca de un millar de observaciones que, nadie subsanará, para que queden allí en el cementerio de los recuerdos de que nadie es perfecto y que la honradez es mucho más grande que la terca realidad que se obstina en denigrar a gente honrada.
Los trabajadores serán sancionados por atreverse a protestar por la nimiedad de no recibir sus salarios, producto de las bromas de un secretario de Finanzas con un sentido del humor que envidian todos los amargados críticos del Gobierno.
El Congreso del Estado aprobará un decreto de ley que sancionará a la realidad por ofrecer evidencias de que 11 mil millones de pesos fueron los daños causados al erario del Gobierno de Colima. Y a partir de su publicación todo acto real en Colima se denominará ficción científica. Y quién o quiénes se opongan serán acusados de peculado y ejercicio indebido de la función pública como un duro escarmiento.
Y el mal pensado pensó
La exoneración de Nacho y Carlos es el producto de una negociación entre el ex gobernador y la jefa de la Mafia de las Amiguis, es decir, Indi, la inútil, para que el Prian ceda la presidencia municipal de Colima sin dar la batalla.
Margarita Moreno desistirá de sus intenciones de reelegirse y así dejarle el camino abierto y sin obstáculos a Viri Valencia, la candidata más anticlimática de todo el gabinete ampliado.
El mal pensado dice que si solo le dan un jaloncito de orejas a Carlos Noriega la Mago dará un paso a un lado.
Morena tendría la presidencia municipal a precio de ganga y dicho acto solo sería un gran monumento a la impunidad y el aplazamiento de la justicia para cuando las ambiciones de la Mafia de las Amiguis empiece a menguar, es decir, que no hay fecha de caducidad.
La manipulación de la procuración de justicia y el contubernio con el Poder Judicial bien valen una presidencia municipal.