Ya se había leído con anterioridad, algunas notas y comentarios sobre el cambio de libros de texto en la educación básica para el ciclo escolar 2023-2024, que aparentemente pasaban desapercibidos y no se les daba mucha importancia como una inmediata realidad en Colima.
Sin embargo, este lunes, la nota en primera plana de un periódico nacional fue reveladora: “Da Juez revés a libros de texto”. Y si, nuevamente los interesados y afectados tienen que recurrir a la vía jurisdiccional para frenar los atropellos que, de diversas formas, se reciben del Ejecutivo Federal.
Así, la Unión Nacional de Padres de Familia obtuvo una suspensión provisional para que la Secretaría de Educación Pública y la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito garanticen haber cumplido con las disposiciones legales en la elaboración de dichos textos. ¿Que señala la Jueza en su razonamiento? Algo elemental: la ausencia de planes y programas de estudio que sustenten los materiales y algo esencial, que no se aplicaron las consultas necesarias con tutores y docentes.
Por su parte, la unión de padres de familia expone en sus razonamientos que “exigen detener la circulación de esos libros de texto porque consideran que están siendo diseñados con inducción en un adoctrinamiento que la ley prohíbe, porque carecen de bases científicas, técnicas y pedagógicas, y porque carecen de profesionalismo académico”. Argumentan además que nunca han sido consultados, por lo que violentan la Constitución.
En este sentido, la razón asiste totalmente a los padres de familia, ya que el artículo 3º. Constitucional es preciso al señalar en su fracción III, que el Ejecutivo Federal determinará los planes y programas de estudio de la educación básica y normal, considerando la opinión de los gobiernos de los estados así como de todos los sectores sociales involucrados en la educación, los maestros y los padres de familia. Sin embargo, como lo señalan los quejosos, no ha habido apertura de los responsables de la elaboración de los libros de texto, para que ellos puedan opinar sobre su contenido, además de que, aducen, han declarado que ya los tienen impresos.
La asociación Educación con Rumbo, a través de su presidenta, señalan que han logrado tener acceso a algunos libros en los que han encontrado que se hace apología a la pobreza, tienen errores de forma y elementos de adoctrinamiento, como enseñar a los niños de primer año de primaria a organizar asambleas. La asociación Suma por la Educación, a través de su presidente, denunció la cerrazón del Director de Materiales Educativos de la SEP para que los padres de familia puedan opinar en el diseño de los libros de texto.
Sergio Sarmiento dice que “lo increíble es que en México se necesite una suspensión judicial para que el gobierno se comprometa a cumplir la ley”, y esto es verdad, el poder judicial, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los Juzgados colegiados de Distrito y los Juzgados de Distrito están representando el valladar para impedir el atropellamiento de los derechos humanos y políticos que un día sí y otro también, se recibe del primer mandatario y su gabinete.
Esperaremos la resolución definitiva de la Jueza de Distrito en este caso. Si bien la educación pública ha estado deficitaria y carente de elementos más sólidos para que los educandos desarrollen armónicamente todas las facultades del ser humano, fomentando a la vez en ellos el amor a la Patria, el respeto a los derechos humanos y la conciencia de la solidaridad internacional en la independencia y la justicia, como reza el artículo constitucional, hasta ahora se ha mantenido ajena a cualquier doctrina o credo religioso. Hagamos votos porque en ella no retrocedamos a los años 40s.
*Fotografía ilustrativa, tomada de la red social de la Secretaría de Educación.