Colima, México, Avanzada (14/04/2023).- Desde hace más de 3 años, la exdiputada local, Claudia Aguirre Luna busca justicia. Durante su paso por el Congreso del Estado fue víctima de violencia política por parte de algunos de sus compañeros de la fracción de Morena, de la cual formó parte, principalmente por el entonces legislador y actual director de Ciapacov, Vladimir Parra Barragán.
Durante la LIX legislatura (2018-2021) Aguirre Luna fue víctima de una campaña en su contra por cuestionar, señalar incongruencias y recordar que los legisladores de Morena habían prometido que defenderían los principios del presidente, Andrés Manuel López Obrador y actuarían de manera diferente a lo que habían hecho el resto de los partidos políticos.
Ahora, a más de tres años de las agresiones, busca que el Poder Legislativo llame a comparecer a la actual diputada Priscila García Delgado, quien en su calidad de presidenta de la mesa directiva rechazó la recomendación que la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima emitió el pasado mes de diciembre y donde confirma que la política colimense fue víctima de violencia política por su compañero diputado, Vladimir Parra Barragán.
– AVANZADA (A) ¿En qué situación se encuentra la recomendación que emitió la CDHEC? Se le cuestionó.
– CLAUDIA AGUIRRE LUNA (CAL). El trámite sigue su curso. La diputada Priscila García, como presidenta de la Mesa Directiva y por decisión propia, decidió rechazar la recomendación. Cuando a mí me notifican esto, giro un oficio a la CDHEC para solicitarle qué, de acuerdo a la Ley Orgánica, pida que se llame a comparecer a la diputada Priscila para que fundamente por qué rechazó la recomendación en donde la CDHEC reconoce que fui víctima de violencia política. Un diputado de otra fracción reclamó que no se haya informado sobre dicha recomendación a todos los legisladores porque ellos no habían tenido conocimiento. Así que estoy en espera de que la CDHEC gire el documento al Congreso para que se cite a comparecer a Priscila y se haga pública la respuesta que ella dio para negarse a aceptar dicha recomendación.
– A. ¿Con ese rechazo, la recomendación ya no está firme, es decir, el asunto está concluido?
– CAL. No, la recomendación de Derechos Humanos sigue firme y no hay nada que hacer ante eso. Sólo rechazaron la recomendación, pero nunca combatieron los motivos por los cuales se había generado. La recomendación sigue firme; fui vulnerada y este proceso aún no termina y yo quedo a la espera de que la CDHEC me siga notificando.
– A. ¿Qué es lo que usted espera a partir de la recomendación de Derechos Humanos y lo que se está haciendo ahora?
– CAL. Sinceramente, lo que espero es que el Congreso valore la solicitud que hice a través de Derechos Humanos. Este asunto no sólo es conmigo, es por todas aquellas mujeres que han sido violentadas y que se han abstenido de presentar denuncias. No es justo, que después de todo el daño que viví, no sólo yo, también mi compañera, Jazmín García, no se haya aceptado una recomendación. Es lamentable que en un Congreso donde hay una bancada de género, no haya existido tantita empatía. Solo nosotras sabemos lo que vivimos, y el daño que nos hicieron, y no sólo por la violencia política, también por la psicológica, patrimonial, porque derivado de toda la campaña que se orquestó en nuestra contra, tuvimos que cambiarnos de casa por las constantes amenazas que recibíamos. Esperaría que los diputados expongan a la sociedad cuáles fueron los motivos por los que rechazaron la recomendación donde se demuestra que sí hubo violencia política de género. Si realmente son feministas, que lo demuestren y se olviden de colores o asuntos políticos, porque es por ahí donde quieren justificar el asunto. También presenté una denuncia penal por amenazas cuando sucedieron estos hechos y tuve que ampararme porque ya casi cuatro años y no hay una resolución.
– A. ¿Por qué fueron víctimas de violencia política por sus propios compañeros?
– CAL. Nosotras llegamos con un proyecto del presidente y por el cual trabajamos mucho, pero cuando llegamos al Congreso nos dimos cuenta que no todos actuaban así. Que, quien está señalado como violentador en mi contra, era parte de lo mismo. El hecho de estarles señalando en las reuniones que teníamos para sacar algunos temas y al hacerles ver las contradicciones, era algo que les causaba molestia. No éramos incondicionales y les señalábamos que nosotros no habíamos llegado para eso. Cuando llegamos como diputadas, Jazmín García era la coordinadora de la fracción de Morena y presidía el Congreso y eso era algo que a este personaje (Vladimir Parra) le molestó porque sostenía que nosotras acabábamos de llegar a Morena y ellos ya tenían toda la vida. Así que comenzaron una campaña en contra de Jazmín García para quitarla del cargo, y empezaron con ella y luego conmigo, y nos acusaron de querer dar un golpe de estado, sólo porque cabildeábamos los temas antes de sacarlos. Con los diputados y diputadas de las otras fracciones nunca hubo problemas. Por eso se orquestó una campaña mediática; hubo un plantón, mantas, no nos dejaban hablar, no nos daban la palabra en asuntos generales y nos trataron peor que delincuentes. Es algo que sólo quiénes lo vivimos, lo comprendemos y sólo por no ser al modo de nadie y haber puesto nuestros principios, lealtad y debernos al pueblo. Hasta ahorita, sigue siendo violencia, porque me están revictimizando al no querer reconocer lo que sucedió.
– A. ¿Qué sigue en este caso?
– CAL. Yo llevaré este caso hasta las últimas instancias porque este asunto no es sólo Claudia Aguirre, somos todas las mujeres que hemos sido violentadas y seguiré porque no es posible que vivamos en un lugar donde reine la impunidad y debe haber justicia para todas.