Columna
El puercoespín
En Colima el gobierno sigue oscilando entre la ocurrencia y la politiquería. Los ciudadanos esperando políticas públicas de Estado seguimos armados de una paciencia que no sabíamos que teníamos.
La paciencia es por hoy la mejor arma de los colimenses porque no vemos claro cuándo el Gobierno del estado iniciará a instrumentar políticas públicas a favor de los diversos grupos vulnerables, sobre todo a favor de las minorías como lo son las mujeres trans.
El actual gobierno se dice feminista, y hasta se tomó una selfi en la tumba de Griselda Álvarez para que le creyeran, pero la mera verdad el feminismo de Indi, la inútil, es extrañísimo, que solo sus funcionarios quizá comprenden porque los simples mortales colimotes no entendemos.
Regina Zoé fue la primera mujer trans de Colima en poder hacer legalmente el cambio de su identidad de género, en 2015, pero tuvo que viajar a la Ciudad de México para lograrlo, después trabajó por materializar ese derecho en nuestro estado. Ella impulsó la conquista de este derecho hasta que en el 2019 se redacta y se aprueba la iniciativa para garantizarlo. Y no fue sino hasta el 13 de mayo cuando se reformó el Código Civil estatal para que las personas transgénero pudieran cambiar su acta de nacimiento.
En Colima Regina Zoé es una figura muy visible y destacada en la lucha por los derechos de la comunidad LGBTI y de otras lucha, como la de desaparecidos.
Ahora Regina Zoé está enfrentando una lucha contra la impunidad y otra contra el nepotismo porque como si no fuera poco, después de haber sido atacada por su condición de trans el Poder Judicial ha recategorizado los delitos y los ha cambiado por lesiones simples, ya que, los presuntos atacantes son familiares de una jueza.
Regina Zoé es víctima –revictimizada– como todos los colimenses, pero todavía más por su condición de mujer trans es invisible al gobierno de Colima. Lo que hace de su caso un asunto más patético.
El gobierno de Indi, la inútil, no ha alzado su voz para exigir justicia para Regina Zoé. Como de costumbre guarda silencio cómplice. En Colima está claro que el gobierno carece de políticas públicas sensibles y que combatan la violencia machista de la que fue objeto Regina Zoé.
Las leyes que amparan a Regina Zoé en Colima son letra muerta, además la aplicación de la ley con perspectiva de género es un asunto inexistente en la realidad. Podríamos decir que Indi es una gobernadora muy macha, se parece mucho a su papá.
En campaña la góber hizo mucha publicidad de su postura a favor de las minorías y los grupos más vulnerables como las mujeres, los homosexuales y grupos transgénero. Hoy vemos tristemente que fue pura publicidad y oportunismo para ganarse a estos grupos.
Su falta de voluntad política sumada a su falta de políticas públicas reales en estos rubros, así como su postura firme de apoyo al nepotismo condena a estos sectores a la indefensión.
Cómo es posible que el nepotismo de una jueza condene a una persona a la injusticia y extienda el manto de la impunidad con el apoyo implícito de una gobernadora que guarda silencio para no molestar a la jueza. Y tiene razón en guardar silencio, pues el nepotismo de la gobernadora es tan amplio y fuerte que hasta lo presume.
Me acuerdo cuando los “analistas políticos”, partidarios de la actual gobernadora, hacían unas crónicas sentimentales y lacrimógenas que recordaban los tiempos aquellos en que el gobernador Mario Anguiano Moreno la dejaba fuera del presidium y los “analistas críticos” vaticinaban que eso no volvería a suceder en un potencial gobierno encabezado por una mujer como Indi. Y satanizaban a Mario Anguiano por grosero, misógino y ejecutor de violencia de género. Sería interesante que estos individuos volvieran a escribir y le pidieran cuentas a Indi, para que ésta explicara los porqués de sus conductas machista de hoy.
Pero no, estos “analistas críticos” son incapaces, porque probablemente ni ellos entiendan que le está pasando a esta desgobernadora.
La explicación es fácil, siempre fue machista y grosera, lo que pasa es que no lo querían ni quieren ver y son incapaces de ofrecer disculpas a la sociedad.
Hoy las personas como Regina Zoé están padeciendo en carne propia el machismo y el falso feminismo de la fanfarrona gobernadora.
El nepotismo de la jueza es criminal como criminal es el nepotismo de Indi, la inútil. Ojalá el Poder Judicial tome cartas en el asunto y no se revictimice a Regina Zoé ni a ninguna otra persona y no se cometa una injusticia solo para favorecer a los familiares de la jueza.