Escrito por Claudia Gabriela Aguirre Luna.
Alas de Transformación
Resulta lamentable para el magisterio colimense de la sección 39 del SNTE, empezar este 2023 sin que ningún representante popular, su líder sindical e incluso la propia Diputada de Nueva Alianza, que se supone los representa, alcen la voz ante la situación del Instituto de Pensiones de los Servidores Públicos del Estado de Colima (IPECOL) que persiste en su ilegalidad al no transparentar, pero sobre todo solventar los adeudos de los entes públicos patronales ante los colimenses.
Basta mencionar que la última información que subieron al respecto en el IPECOL sobre el tema corresponde a un documento generado el 19 de octubre de 2022, donde se puede apreciar que el cumplimiento del Gobierno del Estado es de apenas el 53 %, apenas un 1 % más que el periodo del 30 de noviembre de 2021… es decir poco o nada hemos avanzado en este tema.
Tal parece que los responsables del IPECOL olvidan que pueden ser objeto de responsabilidad administrativa por no presentar las denuncias correspondientes como lo señala el artículo 153 de la Ley de Pensiones de los Servidores Públicos del Estado de Colima, pues el instituto está obligado y facultado para presentar las denuncias ante el ministerio público en caso de existir un desvío de recursos.
La razón por la que dirigentes sindicales y diputados no toman una postura a favor de los trabajadores es sencilla, no quieren que la gente se entere que no están cumpliendo con su trabajo, y el IPECOL de la misma manera al no cobrarles de forma debida es responsable no solo de violar la ley, sino de ignorar las necesidades de los trabajadores del Gobierno del Estado y dando con ello carta abierta para que todas aquellas instituciones que estén obligadas a hacer aportaciones, las descuenten a sus trabajadores pero las destinen para otros fines completamente distintos, ocasionando una grave falta de liquidez y problemas para el otorgamiento de pensiones disfrazada por un lento proceso en los trámites.
Por si lo anterior no fuera suficiente, tenemos el tema de los servicios médicos de pensiones. Es lamentable ver como quincena tras quincena se hacen los descuentos correspondientes a los trabajadores del magisterio de la sección 39 del SNTE, pero aun así no cuentan con la atención médica debida, tristemente muchos “beneficiarios” deben comprar los medicamentos y pagar consultas al igual que cirugías mayores de su bolsillo, ya que los doctores y clínicas ya no quieren atenderlos por los adeudos que tiene el IPECOL con ellos.
Es inconcebible que a los grandes deudores no se les cobra. Directores a modo van y vienen, pero mientras no cumplan con su trabajo y solo obedezcan indicaciones, seguirá siendo lo mismo, solo una caja chica de Gobierno del Estado.
Las consecuencias de su mal actuar son bastantes y muy palpables, pues muchos trabajadores que autorizaron en su momento el descuento correspondiente quincena tras quincena para pagar su seguro adquirido, han perdido ya sus pólizas de seguro, porque si bien dicho ente hace los descuentos correspondientes a cada trabajador, no entrega las retenciones a las aseguradoras, a lo anterior hay que sumarle el desabasto de médicamente, falta de atención médica, cobertura de cirugías, etc.
También están las denuncias de ciudadanos que no obstante haber enviudado hace ya varios años, aún no les aprueban la pensión por viudez, solo se retrasan de forma inexplicable, pues como dije es la pésima estrategia del Instituto para no exponer su ínfimo estado económico.
Cabe señalar que cuando fui Diputada, entre las múltiples iniciativas y reformas que presenté en torno a este tema, se formuló una iniciativa de reforma tanto a la Ley de Pensiones cómo a la de Transparencia, para exigir se transparentarán los adeudos de los entes obligados con el IPECOL.
Si bien la reforma fue aprobada, aún no se ha cumplido al 100 %, de allí la importancia de que tanto representantes populares como sindicales hagan lo propio y realmente alcen la voz ante estas injusticias que viven en este caso todos los trabajadores de la sección 39 del SNTE.
¡Basta ya! de favorecer a unos cuantos que no tienen empatía con el magisterio, que se dicen ser defensores de los derechos de los trabajadores, pero con hechos los traicionan.
Basta de ocupar mediocremente espacios desde donde pueden realmente alzar la voz y exigir se cumpla lo que mandata la ley, si de verdad están con los trabajadores se deben demostrar con hechos claros y contundentes.
Mientras no exista presión social, el IPECOL seguirá encubriendo a los deudores y mientras el IPECOL no cobre y reciba lo que legalmente le corresponde, nunca habrá suficiencia presupuestaria para atender lo que por derecho corresponde a los trabajadores.
Entiéndelo de una vez Gobierno: ¡No son privilegios, son logros adquiridos con el transcurso de los años y que a cada trabajador le ha costado!