La educación es un proceso socializador, donde varios eruditos han abordado estos temas, al observar que los seres vivos subsisten y evolucionan en un sistema interrelacionado. Germinar las semillas del pensamiento hacia el futuro de la sociedad desde la individualidad hacia la colectividad nos orienta en la consolidación de una sociedad democrática y participativa. Las bases donde descansa la verdadera educación son irremplazables, porque se utilizan diferentes medios de socialización desde el punto de vista axiológico y de interacción.
Las interacciones en colectividad en los espacios de creación tecnológica en cooperación, promueven una educación disruptiva, “desde un pensamiento complejo se pueden generar esos ambientes de transformación, de rompimiento y de cambio que se están exigiendo a la educación, para lo cual se le exigen nuevas metodologías de enseñanza…” (Aguirre, 2020). Al construir el conocimiento en sociedad empleando las cooperanzas bajo un aprendizaje significativo, creativo y social. Este proceso exige emplear la inteligencia emocional digital en los procesos educativos. En donde el docente trasciende al planificar las actividades desde la incertidumbre, lo líquido y lo holístico con base en el aprendizaje diferenciado e inclusivo desde la neurodiversidad. Considerando las actividades híbridas, sincrónicas y asincrónicas, desde la multimodalidad sin fragmentar los conocimientos, las aptitudes ni las emociones. Estos aprendizajes fundamentales se trabajan con base en la resolución de problemas en cooperación y colaboración para el desarrollo de un prototipo con una función y especificidad en colectivo.
Las actividades, en los proyectos transversales entre asignaturas, motivan a la sociedad escolar a participar como una unidad cultural equitativa. El trabajo cooperativo entre la escuela y la comunidad estudiantil fomenta el compromiso y amor por su espacio de aprendizaje. La irrupción tecnológica acrecentada por las clases a distancia ha propiciado una revolución digital en el sistema educativo, lo que ha hecho replantear la educación mediada por la tecnología hacia la construcción de una ciudadanía responsable y participativa. Con el desarrollo de talleres hacedores del conocimiento o cultura maker, “este movimiento promueve la fabricación propia a través del uso de herramientas tecnológicas, pasando de ser simples consumidores a fabricantes de tecnología” (Escribano, 2021) prometen un impacto en la construcción y creación de prototipos funcionales en cooperación para la comunidad escolar.
El pensamiento divergente nos permite ser conscientes de lo que sucede en la sociedad, por lo que se deberá considerar la inteligencia emocional para saber convivir. Las cooperanzas en la educación disruptiva nos permitirá problematizar una situación de índole regional o local. Así como, visualizar el tema a tratar, que genere acciones para la aplicación del conocimiento. Por lo anterior, al establecer líneas de intervención con base en la resolución de problemas con el desarrollo de un prototipo a construir, se debe beneficiar a la comunidad. El proceso de desarrollo del prototipo es la parte medular en la valoración del grado de intervención de los estudiantes en las etapas del proceso para comunicar lo aprendido.
El desarrollo y construcción de un prototipo empleando las cooperanzas como un mecanismo que “… organiza a individuos y grupos para actuar sobre el presente y con ello forjar el futuro” (Mureta, 2010) valorando a las personas por lo que han hecho con sus resultados de sus acciones. Esta forma de trabajo considera el afecto, el trabajo en cooperación, la organización y el compromiso para ser valorados por sus efectos sociales ante una situación o circunstancia en específica. La relación entre lo teórico con lo práctico en las actividades de colaboración propicia una conciencia ecológica y sostenible del medio ambiente. Las generaciones de estudiantes y futuros ciudadanos tendrán la capacidad de ser entusiastas y participativos con la comunidad de aprendizaje.
Referencias:
Aguirre Aguilar, Genaro (2020) Horizontes en la práctica docente. Complejidad, TIC y mediación educativa. Caligrama. España. Consultado el 1 de febrero de 2022 en https://books.google.com.mx/books?id=0FgAEAAAQBAJ&pg=PT27&dq=la+educaci%C3%B3n+disruptiva&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwjml4LFsOD1AhXuI0QIHdqsAdcQ6AF6BAgFEAI#v=onepage&q=la%20educaci%C3%B3n%20disruptiva&f=false
Escribano J.A. (2021) Movimiento maker en educación: Herramientas para el aula. Edit. Inclusión. Consultado el 1 de febrero de 2022 en: https://books.google.com.mx/books?id=O8JEEAAAQBAJ&pg=PA3&dq=cultura+maker&hl=en&sa=X&ved=2ahUKEwjFzaDNruD1AhXolGoFHZKHA_8Q6AF6BAgGEAI#v=onepage&q=cultura%20maker&f=false
Mureta, Marco Eduardo (2010). Alternativas para la calidad educativa. Amapsi eduitorial, CESE. México. Consultado el 28 de enero de 2022 en https://www.academia.edu/1380239/Calidad_escolar_aprendizaje_creador_por_cooperanzas_con_proyecci%C3%B3n_social
Autor: Luis Valladares R. (ISENCO)
Coautores: Hugo López, Hesed Cisneros, Liliana Rojas, Saúl Gutiérrez y Christian García (Ucol). Alfredo Hernández (SEP). Verónica Amezcua (Secundaria Anáhuac)
Facebook: Educativa.Colima