Colima, México, Avanzada (04/02/2022).- Hace poco más de un año, el dirigente nacional del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Mario Delgado Carrillo, experimentó por primera vez en su ciudad natal una forma de repudio de sus correligionarios, cuyo ejemplo ahora se trasladó hacia otra entidades.
Son los huevazos contra el líder del partido oficial, como una forma de expresión del descontento en las filas morenistas por los métodos antidemocráticos a los que ha recurrido este partido para seleccionar a sus candidaturas.
En el caso de Colima, el incidente ocurrió a principios de enero del año pasado, cuando Delgado Carrillo vino a anunciar presentar la candidatura de Indira Vizcaíno Silva a la gubernatura y, al salir de una reunión en las oficinas estatales de Morena, fue confrontado por un grupo de morenistas inconformes que le lanzaron huevos.
Los manifestantes se pronunciaban en contra de la nominación de Indira Vizcaíno y lanzaron consignas contra Delgado, a quien acusaron de corrupto y traidor porque a su juicio maniobró para imponer la candidatura de la diputada federal con licencia y expresidenta municipal de Cuauhtémoc.
En los últimos días, el 29 de enero y este jueves 3 de febrero, el presidente nacional morenista recibió el mismo trato de parte de militantes de Durango y Aguascalientes, donde recibió una lluvia de huevos en medio de reclamos por la falta de claridad en los procesos de selección de las candidatas a las gubernaturas de esas entidades.
En Durango, Delgado recibió abucheos y huevazos en su visita para acudir a la ceremonia donde entregó la constancia que acreditaba a Marina Vitela como candidata de ese partido para la gubernatura.
En el evento de la investidura, varios militantes del partido irrumpieron para echarle en cara su descontento, con frases y consignas como “Fuera, fuera, corrupto, vendido, ladrón, traidor”. A la salida, el dirigente se hizo acompañar de elementos de seguridad, pero ni así se salvó de los huevazos lanzados en su contra y algunos se estrellaron en el automóvil.
Este 3 de febrero Delgado Carrillo corrió la misma suerte en Aguascalientes, donde un grupo de militantes lo despidió a huevazos después de ofrecer una rueda de prensa en un restaurant de esa ciudad, acompañado por Nora Rubalcaba, precandidata a la gubernatura del estado.
Los inconformes, algunos con máscaras, lonas y pancartas, estaban afuera del restaurante cuando arrojaron huevos contra el vehículo en el que se transportaba el dirigente.
Estas manifestaciones son muestras coincidentes del descontento que ha cundido en diversas regiones del país por los procedimientos opacos de Morena para la selección de candidaturas.
Aunque se ha ofrecido para la postulación será decidida por medio de encuestas, lo cierto es que Morena no informa qué empresas realizaron el ejercicio demoscópico, no hace públicos los resultados numéricos ni difunde las evidencias ni explica la metodología. Simplemente da a conocer al “ganador” o la “ganadora”, en una nueva forma de tapadismo e imposición que tanto se le criticó en su momento al PRI.
La proliferación de estos incidentes resulta sintomática de que los procesos internos no se están realizando bien en Morena, situación que puede contribuir al debilitamiento de esta opción política que se creó ofreciendo una gran transformación del país, pero que en los hechos está repitiendo los vicios del pasado.