“ [ ]… nos vemos obligadas a hacer una pausa al trabajo de atención de casos de mujeres en situación de violencia, que hemos venido haciendo de manera ininterrumpida desde hace 37 años, hasta que el gobierno nos entregue los recursos económicos que nos permitan continuar con este servicio.
Damos este doloroso paso, conscientes de que quienes sufrirán el principal año son las mujeres a las que se les privará de cuidados en un Centro con la experiencia y los modelos de atención probados por décadas con miles de usuarias, métodos adoptados por otros organismos del Estado y de nivel nacional.”
Fuera de la exageración de que las mujeres serán las principales afectadas por dejar de recibir los servicios, pues existen otros organismos estatales que realizan los mismos servicios, su afectación como institución es preocupante.
El 8 de marzo pasado, Día Internacional de la Mujer, las mujeres del Centro de Atención a la Mujer “Griselda Álvarez Ponce de León A.C.” cerró sus puertas para atender a mujeres en situaciones de violencia.
Alegan que desde el año pasado tan solo han recibido 800 mil pesos y les adeudan otros 800 mil pesos, por tanto, les es imposible continuar con su labor.
El CAM, como popularmente se le conoce, es la primera víctima institucional de la lucha fratricida, entre feministas, por obtener un pedazo de poder, es decir, por el poder femenino en Colima.
El Instituto Colimense de la Mujer es otro organismo con los mismo fines que el CAM solo que su dirección es exclusiva de las “miembras” destacadas del PRI y desde su creación tuvo esa intención pues el CAM desde su origen fue administrado políticamente por mujeres de izquierda.
El Centro Estatal para la Prevención y Atención a la Violencia Intrafamiliar (CEPAVI) es otro organismo con estos mismos fines.
La Procuraduría de Protección de Niñas y Niños y Adolescentes fue creado con base en el decreto 575 y se encuentra enmarcado en el mismo papel que las anteriores instituciones.
El CAM hizo público un desplegado el 8 de marzo con el objetivo claro de provocar una reacción en la sociedad colimense en general y de los candidatos a la gubernatura en particular. La reacción fue inesperada. La reacción fue que no hubo reacción. Tan es así que su vocera tuvo que salir a los medios a provocar la reacción y ni así generaron el debate. Nadie las peló.
Todas las candidatas y candidatos hablaron y propusieron otras cosas pero ignoraron al CAM y su desplegado pidiendo auxilio, solidaridad y sororidad. Hasta hoy no la hay.
La Legislatura LIX que se autodenominó de paridad de género calló vergonzantemente.
Lo interesante es que ninguno de los candidatos ni siquiera hicieron un diagnóstico de las instituciones dedicadas a la protección y apoyo a las mujeres. Es claro que existe un desorden institucional entre los organismos destinados al apoyo de la familia y de las mujeres donde crean duplicidades, burocracias innecesarias, provocando la dispersión y deficiencia de la aplicación de los recursos reduciéndose con ello la eficacia y la eficiencia en la lucha contra este flagelo y mal social.
Lo cierto es que esta claudicación del CAM se da en el marco de una lucha fratricida entre mujeres por el poder político y de ello se desprende lo siguiente:
Que las candidatas desconocen que organismos está dedicados a esta labor y tan solo se decidieron por agregar pequeñas acciones en este sentido sin entrar en profundidad a manifestar acciones integrales que proyecte el conocimiento del estado en que se encuentra la atención de este rubro tan importante y cercano –se entiende- a sus luchas e intereses.
La pregunta clave es ¿O desconocen el área o francamente no les interesa?
Mucho feminismo de pico, pero poca atención y manejo de la problemática del estado de las instituciones que dicen pretenden mejorar.
A ellas podrá gustarles o no la postura política del CAM, pero es una institución pionera de la lucha contra la violencia de género, esa es su mayor fortaleza.
El CAM y sus administradoras no han ocultado su decidido respaldo a las mujeres violentas que aparecen en las manifestaciones públicas de tanta controversia. Pero también es cierto que las mujeres más radicales de Morena apoyan esta postura, sin embargo, en la vida real no se vio una postura conjunta, a lo más que han llegado las morenistas es a un lenguaje de género en la propaganda de la candidata donde hablan de nuestra colima que francamente conmueve por su idea de adolescentes canéforas, en la línea más divertida de la traducción de su lenguaje de género, pero en la más dura y preocupante, subyace un idea de exclusión de los hombres como una visión de la política radical donde pretende apropiarse del estado de Colima sin la inclusión de los hombres. La versión morenista es divertida y preocupante a la vez. En síntesis es tragicómica.
Me da la impresión que pretenden conservar su radicalismo –verbal- pero abandonan lo mero principal la propuesta política.
Nuevamente las mujeres se internan en una lucha política donde lo principal es la propaganda y la estridencia y lo secundario son los cómos para solucionar la violencia real en una sociedad tan violenta producto del crecimiento exponencial de la violencia y el crimen organizado.
Las candidatas obviaron definir una política consistente, eficiente, humana y generosa hacia las mujeres.
Centraron sus posturas en sus odios y contradicciones. Ignoraron al CAM y, al ignorar este centro, pionero en la lucha original contra la violencia femenina, se negaron a ellas mismas y lo único que quedó es su politiquería barata olvidándose de la verdadera problemática de las mujeres que dicen defender. A mí me queda claro que estas candidatas solo buscan el hueso. Si las mujeres les importaron nada. Imagínese usted lector en qué nivel de sus preocupaciones y ocupaciones están los demás problemas.
O son unas perfectas ignorantes o ignoran porque le apuestan a políticas facciosas inconfesables.
Nuevamente la lucha de las mujeres se redujo a retorica estridente y efectista, pero de sustancia nada.
Las candidatas a la gubernatura y las mujeres activistas pareciera que su mensaje principal es: mujeres juntas, ni difuntas.
Nota al margen:
Los invito a ver el programa “Tres ASES” por Facebook los martes a las siete de la tarde. En este programa estamos un servidor y el académico Rubén Carrillo Ruiz, así como Esaú Hernández, un periodista descanchado. Se los recomiendo es muy interesante.