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Reportan muerte de trabajador en Yazaki; empresa y gobierno callan

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Publicaciones en redes sociales señalan que un empleado de 50 años habría fallecido después de que presuntamente se le negó atención en la enfermería de la planta. Hasta el momento, no existe confirmación oficial sobre el fallecimiento ni sus circunstancias. La empresa acumula antecedentes de denuncias laborales y emergencias sanitarias.

Colima, México, Avanzada (05/11/2026).— A unas horas de que se reportara la presunta muerte de un trabajador dentro de la planta Yazaki, a quien, según publicaciones en redes sociales, se le habría negado atención en la enfermería, ni la empresa ensambladora ni las autoridades del Gobierno de Colima o de la Secretaría del Trabajo han emitido información pública para confirmar el hecho o esclarecer las circunstancias en que presuntamente ocurrió.

Desde las primeras horas de este jueves 5 de noviembre, en distintas redes sociales se difundió que un hombre de 50 años comenzó a sentirse mal mientras cubría su turno en la planta ubicada en la capital del estado. Según esas publicaciones, el trabajador acudió a la enfermería, donde presuntamente le impidieron el acceso, por lo que regresó a sus labores. Poco después se habría desplomado y, de acuerdo con la información extraoficial, fallecido a consecuencia de un infarto. Hasta el cierre de esta edición, no se contaba con información oficial que permitiera confirmar el fallecimiento, la supuesta negativa de atención médica ni la causa de muerte.

En las mismas publicaciones se señala que el personal de Yazaki, una de las mayores empleadoras industriales de la entidad, trabaja frecuentemente sin aire acondicionado o con ventilación insuficiente, incluso durante jornadas en las que la temperatura exterior alcanza los 38 grados, según los testimonios difundidos. En mayo de 2025, empleados de la misma planta ya habían denunciado fallas en el sistema de aire acondicionado y desmayos de varios compañeros, por lo que solicitaron la intervención de las autoridades laborales y del sindicato afiliado a la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

Las quejas por las condiciones laborales se remontan a los años en que la ensambladora de arneses eléctricos operaba como Manufactura Avanzada de Colima, S.A. de C.V. (MACSA). La planta inició operaciones en julio de 2003 y, cuatro años después, una intoxicación que llevó a decenas de trabajadores al hospital puso bajo revisión sus protocolos de emergencia. En octubre de 2007, cerca de 85 empleados fueron hospitalizados tras presentar síntomas de intoxicación. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) señaló como posible origen un agente externo y mencionó las fumigaciones en cultivos cercanos. Al presentar su dictamen, también informó que la alarma se activó 15 minutos después de iniciada la emergencia y recomendó revisar el plan de contingencias e instalar detectores de humo y gases.

En noviembre de 2008, un turno fue suspendido después de que trabajadores abandonaron el área de producción al percibir un olor que atribuyeron al amoniaco. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) confirmó entonces que recibió a cuatro personas con síntomas de intoxicación. Años después, entre enero y febrero de 2017, trabajadores realizaron un paro y un plantón para exigir el respeto a su antigüedad y prestaciones tras una sustitución patronal. La protesta comenzó cuando los empleados conocieron que habían sido dados de baja y registrados nuevamente ante el IMSS.

Durante 2021, en plena pandemia de COVID-19, empleados denunciaron que trabajaban aglomerados en espacios cerrados. En octubre de ese año, durante otro paro técnico por falta de componentes, trabajadores señalaron que la empresa los enviaba a sus domicilios y les pagaba únicamente la mitad de su salario. En enero de 2022, medios de comunicación reportaron el presunto fallecimiento de una trabajadora dentro de la fábrica; sin embargo, ese mismo día Yazaki informó que la empleada había recibido atención médica fuera de las instalaciones y había sido dada de alta. En ese periodo, la planta de Colima contaba con más de 2 mil 500 trabajadores.

El nuevo señalamiento sobre una presunta muerte dentro de las instalaciones vuelve a colocar bajo atención pública las condiciones laborales y los protocolos de respuesta ante emergencias médicas de la ensambladora. No obstante, las denuncias históricas no permiten establecer las causas del hecho reportado este jueves. Hasta el momento, permanece pendiente una explicación oficial que confirme si ocurrió el fallecimiento, qué atención recibió el trabajador y si las autoridades laborales iniciaron alguna investigación.

*Imagen tomada de redes sociales.

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