Santiago Peña presentó su dimisión después de que la intervención de Ueno Bank dejara a cerca de tres millones de clientes sin acceso a sus cuentas. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad avanzar con un juicio político contra el mandatario, cuestionado por sus antiguos vínculos empresariales con la institución financiera.
Avanzada (05/11/2026).— El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó este jueves su renuncia al cargo en medio de una crisis financiera y política provocada por el colapso de Ueno Bank, una institución bancaria con la que mantuvo vínculos empresariales y cuya intervención dejó a cerca de tres millones de clientes sin acceso a sus cuentas. La decisión ocurrió cuando el Congreso avanzaba en un procedimiento de juicio político y el mandatario había perdido el respaldo de sectores de su propio partido.
La crisis comenzó a principios de esta semana, cuando el Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank después de detectar irregularidades financieras y un deterioro de sus indicadores de solvencia, que quedaron por debajo del mínimo legal. La medida provocó la suspensión de operaciones y afectó el acceso a depósitos, salarios y pensiones. La institución, que había experimentado un rápido crecimiento en los últimos años, administraba aproximadamente 800 millones de dólares en recursos públicos, incluidos fondos destinados a pensiones y servicios de salud.
El caso adquirió una dimensión política debido a que Peña mantuvo hasta marzo de 2025 una participación empresarial en el grupo propietario del banco. Las investigaciones también pusieron bajo escrutinio los mecanismos de supervisión financiera, especialmente después de que se conocieran operaciones crediticias con empresas relacionadas con los accionistas de la institución. La oposición acusó al mandatario de posibles conflictos de intereses, mientras que integrantes del oficialista Partido Colorado retiraron su respaldo y apoyaron el procedimiento de juicio político.
Ante la creciente presión política, Peña anunció su dimisión mediante un video difundido en redes sociales, en el que explicó que buscaba preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas. También ofreció disculpas a la ciudadanía por la situación, aunque no asumió responsabilidad por el colapso bancario y negó haber cometido irregularidades relacionadas con sus antiguos vínculos empresariales. El mandatario sostuvo que una de sus principales preocupaciones era garantizar que los depositantes recuperaran sus ahorros.
La renuncia no detuvo el procedimiento legislativo. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 78 votos a favor y ninguno en contra, avanzar con la acusación para someter a Peña a juicio político. El procedimiento requiere la intervención del Senado, donde sería necesaria una mayoría calificada para determinar su destitución. Al mismo tiempo, el Congreso debía resolver la aceptación formal de la renuncia y el proceso de sucesión presidencial.
Las investigaciones sobre Ueno Bank también derivaron en la detención de ocho directivos, entre ellos su fundador, Miguel Vázquez, y el presidente de la institución, Juan Manuel Gustale. La Fiscalía presentó cargos contra 27 funcionarios bancarios y personas relacionadas con las operaciones investigadas, por presuntos delitos que incluyen abuso de confianza y tentativa de fraude. Paralelamente, las protestas de ahorradores, pensionados y trabajadores se extendieron por Asunción, donde los manifestantes exigieron la devolución de sus recursos y responsabilidades por el colapso financiero.
Peña, quien asumió la Presidencia en agosto de 2023 para un periodo que debía concluir en 2028, deja abierta una crisis institucional cuyo desenlace depende de las decisiones del Congreso y de las investigaciones financieras. Conforme al orden constitucional de sucesión, corresponde al vicepresidente Pedro Alliana asumir la Presidencia una vez formalizada la salida del mandatario. Mientras tanto, las autoridades enfrentan el desafío de recuperar los recursos afectados y esclarecer las responsabilidades por el colapso de una de las principales instituciones bancarias digitales de Paraguay.