La Organización Mundial de la Salud denunció la muerte de civiles, incluidos niños y un recién nacido, en ataques registrados en Amhara y Tigray. La violencia dificulta la atención médica y el suministro de medicamentos.
Avanzada (02/11/2026).— La violencia contra la población civil en el norte de Etiopía está llevando a un sistema de salud ya debilitado al borde del colapso, advirtió el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, luego de recibir informes sobre ataques en las regiones de Amhara y Tigray, donde murieron civiles, entre ellos niños y un recién nacido.
En un comunicado difundido este lunes a través de su cuenta oficial en X, el responsable de la OMS calificó de profundamente perturbadores los informes sobre los ataques. Señaló que entre las víctimas mortales del campamento de desplazados Jaari 2, en Amhara, había menores de edad, incluido un recién nacido. También denunció que varias personas fueron asesinadas mientras intentaban conseguir alimentos en la localidad de Rama, en Tigray.
Tedros advirtió que estos hechos no son aislados, pues los ataques con drones y las víctimas civiles se han vuelto frecuentes en distintas regiones de Etiopía. La persistencia de los enfrentamientos ha agravado las condiciones de los servicios sanitarios, que enfrentan escasez de personal médico, medicamentos y equipo indispensable para atender a la población.
El director general explicó que los servicios de ambulancias se encuentran severamente limitados y que la inseguridad impide trasladar suministros médicos capaces de salvar vidas hacia algunas de las zonas afectadas. Ante esta situación, la OMS y sus organismos asociados de Naciones Unidas trabajan de manera permanente para hacer llegar medicamentos y materiales médicos adicionales a las regiones donde se necesitan.
La organización internacional alertó que, mientras continúen los enfrentamientos, más personas podrían perder el acceso a servicios esenciales de salud, entre ellos la atención de urgencias, los cuidados maternos e infantiles y los tratamientos contra enfermedades. Esta situación representa un riesgo adicional para miles de familias que ya enfrentan las consecuencias del desplazamiento y la violencia.
Tedros exigió garantizar la protección de la población civil y permitir que los trabajadores sanitarios y los suministros humanitarios lleguen sin obstáculos a las comunidades necesitadas. Su llamado se produce en medio de nuevos reportes de ataques contra personas desplazadas y habitantes que intentan conseguir alimentos para sobrevivir.
“Los más valientes eligen la paz. La mejor medicina es la paz”, concluyó el director general de la OMS en su declaración del 2 de noviembre.