El senador defendió a Malú Mícher por sus reclamos contra Aeroméxico y sostuvo que los funcionarios públicos tienen derecho a decidir cómo gastar sus salarios, sin que se les impongan restricciones sobre los vehículos, hoteles o restaurantes que utilizan.
México, Avanzada (20/10/2026).— El senador Gerardo Fernández Noroña reconoció que el movimiento de la Cuarta Transformación se equivocó al pretender que la austeridad, concebida como una política pública, también rigiera la vida personal de sus integrantes. El legislador hizo esta declaración al defender a su compañera de Morena, Malú Mícher, quien recibió críticas por reclamar a Aeroméxico la eliminación de beneficios que le permitían ingresar a sus salas VIP.
Durante su videocharla vespertina del lunes 19 de octubre, Fernández Noroña sostuvo que ninguna persona puede ser obligada a adoptar un determinado estilo de vida por pertenecer a un movimiento político. Afirmó que la austeridad debe aplicarse al ejercicio de los recursos públicos, pero no convertirse en una exigencia sobre la manera en que los funcionarios utilizan sus ingresos personales.
“Y yo voy a reconocer, lo he dicho, que nuestro movimiento cometía un error al estar planteando que la austeridad, que es una política pública, se lleve al plano personal”, expresó el senador, quien comparó esa exigencia con pretender obligar a todas las personas a participar en una huelga de hambre.
Fernández Noroña señaló que las decisiones sobre el nivel de vida corresponden a cada individuo y defendió el derecho de los representantes populares a utilizar los servicios que puedan pagar con sus propios recursos. Sin embargo, reconoció que persiste una diferencia considerable entre los ingresos de los trabajadores y los de quienes se dedican a la política, aun cuando, según afirmó, las remuneraciones de altos funcionarios y legisladores se han reducido durante los gobiernos de la Cuarta Transformación.
La declaración surgió a propósito de la controversia protagonizada por la senadora Malú Mícher, quien cuestionó públicamente los cambios realizados por Aeroméxico a las condiciones de acceso a sus Salones Premier. Fernández Noroña explicó que su compañera cuenta con la categoría Titanium, otorgada a viajeros frecuentes, y que anteriormente ese nivel le permitía ingresar a las salas exclusivas independientemente de la clase en la que viajara.
De acuerdo con su explicación, la aerolínea modificó las condiciones y retiró ese beneficio, por lo que Mícher manifestó su inconformidad. El senador consideró legítimo que una clienta reclame cuando una empresa cambia las prestaciones asociadas a su programa de lealtad, y sostuvo que las críticas contra su compañera respondían a una campaña de sus adversarios políticos.
El legislador también se refirió a sus propias condiciones de viaje. Aseguró que no utiliza los Salones Premier de Aeroméxico porque no acepta ascensos de categoría y que, cuando requiere ingresar a una sala exclusiva, utiliza la de American Express, cuyo acceso paga personalmente.
La defensa de Mícher llevó a Fernández Noroña a abordar las críticas que ha recibido por los vehículos que utiliza. Recordó que, durante su periodo como presidente de la Mesa Directiva del Senado, empleó su propia camioneta en lugar de un vehículo oficial y defendió su preferencia por la marca Volvo, que considera una opción segura.
“Yo no voy a jugar con mi seguridad. Volvo es el vehículo más seguro del mundo. Y seguiré usando esa marca por esa razón. Punto”, afirmó, antes de insistir en que el automóvil lo paga con sus propios recursos y no con dinero adicional del gobierno.
El senador rechazó que los ingresos de los servidores públicos deban seguir considerándose recursos públicos una vez que han sido entregados como remuneración por su trabajo. Para explicar su postura, comparó su situación con la de maestros y otros trabajadores de instituciones gubernamentales, quienes, dijo, tienen derecho a disponer libremente de sus salarios.
“Cada persona con su esfuerzo y su trabajo genera su ingreso y tiene derecho a gastarlo en lo que le dé la gana”, sostuvo.
Fernández Noroña cuestionó hasta dónde deberían llegar las exigencias de austeridad personal y desafió a sus críticos a establecer públicamente qué establecimientos, vehículos o lugares de residencia consideran aceptables para los representantes populares.
“Háganos la lista de qué restaurantes puedes ir y cuáles no. Pero atrévanse, atrévanse a decirnos qué hoteles podemos ir y qué hoteles no podemos ir. Atrévanse a decir qué vehículos son los que debemos usar. Atrévanse a decir en qué fraccionamientos son los que tenemos derecho a vivir”, manifestó.
Finalmente, acusó a sus adversarios de aplicar criterios distintos al cuestionar los beneficios de los legisladores de Morena y los gastos de políticos de oposición. Mencionó al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, a quien señaló por utilizar un avión privado, y también criticó al periodista Joaquín López-Dóriga, a quien retó a demostrar sus afirmaciones sobre los viajes del propio senador en primera clase.