México, Avanzada (27/07/2026).- En poco más de seis meses de 2026, siete periodistas han sido asesinados en México, una cifra que mantiene la preocupación de organizaciones nacionales e internacionales dedicadas a la defensa de la libertad de expresión. Aunque cada caso presenta circunstancias distintas, varios de ellos comparten un elemento en común: las víctimas habían denunciado amenazas, actos de intimidación o conflictos con actores del poder antes de ser privadas de la vida.
Los comunicadores asesinados en lo que va del año son Carlos Castro, Juan David Gámez, Roxana Berenice Guzmán Ramírez, Luis Ángel López, Alex Serna, Josué Martínez Contreras y Francisco Alejandro Leyva Aguilar. Con estos homicidios, el número de periodistas asesinados durante 2026 ya supera el registrado en todo 2024.
Algunos de los casos más recientes reflejan un patrón que ha sido señalado por organismos defensores de derechos humanos. En Puebla, Josué Martínez Contreras, director de Noticias San Martín Texmelucan, había denunciado públicamente amenazas antes de ser asesinado. En Veracruz, la investigación por el secuestro y homicidio de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez derivó en la detención de ocho personas, entre ellas cuatro policías municipales, además de una solicitud de desafuero contra el alcalde de Ixhuatlán del Sureste para investigarlo por su presunta participación como autor intelectual.
En Oaxaca, el periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar también había hecho públicas denuncias sobre presuntas presiones y amenazas relacionadas con su labor informativa. Tras su asesinato, el gobernador Salomón Jara condenó los hechos y aseguró que la investigación se desarrollará hasta esclarecer el crimen.
La violencia contra la prensa continúa siendo uno de los principales desafíos para el país. Artículo 19 ha documentado más de 180 asesinatos de periodistas posiblemente vinculados con su actividad profesional desde el año 2000. De acuerdo con esa organización, así como con la UNESCO, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) y Reporteros Sin Fronteras, la impunidad en este tipo de delitos se mantiene en niveles que oscilan entre 90 y 98 por ciento.
En ese contexto, México sigue figurando entre los países más peligrosos para ejercer el periodismo fuera de escenarios de guerra, una situación que ha motivado reiterados llamados para fortalecer los mecanismos de protección, garantizar investigaciones imparciales y sancionar a los responsables de las agresiones contra la prensa.