Don Fabián hizo su último recorrido con el rostro molido a golpes y un corazón que dejó de latir

Colima, México, Avanzada (06/06/2017).- Los rostros enlutados por la tragedia mostraban la tristeza de perder a un amigo, a un compañero a manos de la delincuencia.

Sus rostros también mostraban la indignación, el coraje, la frustración y la incertidumbre de no saber qué sucederá con ellos cuando salgan a trabajar porque no hay autoridad que les garantice su seguridad, como le pasó a Fabián Mundo de 72 años de edad, quien el sábado pasado fue asaltado y asesinado cuando estaba terminando su jornada laboral a bordo de la ruta 13A.

Por eso hoy los amigos de don Fabián Mundo no lo dejaron solo en su último recorrido por las calles de la capital del Estado. A las 8 de la mañana la carroza fúnebre salió de la colonia Mirador de la Cumbre, dónde vivía el chofer asesinado, rumbo a Palacio de Gobierno.

Los transportistas iban atrás como guardianes vigilantes, sus lágrimas y gritos de reclamo por la inseguridad que vive Colima fueron apagados con el sonido de sus cláxones, que retumbaron al unísono justo afuera del Palacio, donde ninguna autoridad salió a recibirlos, a montarle guardia al féretro, al hombre que perdió la vida en manos de delincuentes, quienes por robarle el dinero de la jornada laboral, le propinaron un fuerte golpe en el rostro que le causó la muerte.

Durante unos minutos el cuerpo sin vida de don Fabián permaneció afuera de la sede del Poder Ejecutivo, ante los ojos de sus familiares, amigos y desconocidos que pasaban extrañados por el lugar.

Durante esta estancia en Palacio de Gobierno, los choferes amigos de Don Fabián recordaron que era la segunda vez que lo asaltaban, sin embargo, la primera vez que se enfrentó a los asaltantes tuvo que darles el dinero, “y eso ocasionó que los patrones le descontaran de su sueldo lo que le quitaron, porque a menos que llegues golpeado no te creen que te asaltaron y te obligan a pagar lo que no entregas”, dijo uno de los trabajadores del volante.

Poco antes de las nueve de la mañana el cortejo fúnebre partió al Templo de Villa de Álvarez donde se celebró la misa de cuerpo presente, antes de llegar a su destino la carroza paró afuera de la presidencia municipal de Villa de Álvarez, donde tampoco fueron atendidos por la alcaldesa o alguna autoridad municipal.

Al término de la misa, don Fabián regresó a la capital de Colima, acompañado de sus amigos los choferes y sus familiares, esta vez para dirigirse a Casa de Gobierno, esa ruta la hacía con frecuencia, sin embargo hoy la recorrió con el rostro molido a golpes, y con un corazón que dejó de latir.