Ciudad de México, Avanzada (29/05/2025).- A solo unos días de que se lleve a cabo la primera elección nacional para renovar parte del Poder Judicial, el Partido Acción Nacional (PAN) confirmó que sus dirigentes no acudirán a las urnas el próximo 1 de junio, en rechazo a lo que consideran un proceso manipulado y carente de legitimidad.
Jorge Romero Herrera, dirigente nacional del PAN, informó que la Comisión Permanente del partido tomó la decisión de que sus figuras públicas y militantes con cargos no participen en la jornada electoral. La medida, aseguró, es una forma de protesta institucional ante lo que llamó una “reforma desastrosa” que amenaza la independencia judicial.
“Lo que está en marcha no es una elección libre, sino un montaje diseñado para beneficiar a perfiles afines al oficialismo. No vamos a ser parte de esa estafa”, señaló Romero en declaraciones a medios y durante una entrevista con el diario Reforma.
Aunque el PAN no hará un llamado directo al abstencionismo, tampoco alentará la participación, al menos desde sus estructuras nacionales. “No vamos a salir en fotos sonriendo mientras convalidamos una simulación”, enfatizó Romero, quien también expresó su preocupación por la supuesta infiltración de intereses ligados al crimen organizado entre algunos de los candidatos finalistas.
La dirigencia panista, sin embargo, dejó claro que no sancionará a los militantes que decidan acudir a votar. “Hay excepciones honorables entre los aspirantes. Si alguien desea apoyar esos perfiles, está en su derecho. Lo que no haremos es legitimar un proceso que consideramos viciado desde su origen”, añadió.
El malestar del PAN se suma a la postura crítica de otras fuerzas políticas como el PRI y Movimiento Ciudadano, que han denunciado que la elección judicial está lejos de ser un ejercicio democrático real. Los opositores aseguran que el gobierno busca someter al Poder Judicial mediante una “elección a modo”.
Cecilia Romero, exdirigente nacional del PAN, respaldó la decisión y sostuvo que el proceso representa “una farsa que no vamos a avalar”. Agregó que, más allá de invitar o no a votar, el partido tiene la obligación de fijar una postura firme frente a lo que describió como una “simulación institucionalizada”.
Con la tensión política al alza, la inédita elección judicial del próximo domingo se perfila como uno de los eventos más controversiales del año, marcado por el boicot de la oposición, el cuestionamiento a su transparencia y la creciente polarización en torno al futuro del Poder Judicial en México.