Francia, Avanzada (28/05/2025).- El caso, uno de los más graves de abuso sexual infantil en la historia reciente de Francia, destapó una serie de omisiones por parte del sistema de salud que permitieron al agresor actuar durante más de dos décadas.
Un tribunal francés dictó este miércoles una sentencia de 20 años de prisión contra Joël Le Scouarnec, un cirujano de 74 años, hallado culpable de agredir sexualmente a 299 menores de edad entre 1989 y 2014. El acusado ya cumplía una pena previa de 15 años por delitos similares, pero el nuevo proceso judicial reveló la magnitud de sus crímenes.
La mayoría de las víctimas eran pacientes que se encontraban bajo anestesia al momento de los abusos, cometidos en hospitales del oeste de Francia. De acuerdo con las investigaciones, Le Scouarnec aprovechaba su posición médica para atacar a niños y niñas cuya edad promedio era de 11 años. Entre las víctimas documentadas hay 158 varones y 141 niñas.
Las autoridades lograron identificar a las víctimas en parte gracias a los propios diarios del agresor, encontrados durante un cateo en su domicilio tras la denuncia de un menor de seis años. En esos escritos, el exmédico registraba con detalle los nombres, edades y domicilios de los niños y niñas agredidos, así como las circunstancias en que se cometían los delitos, en ocasiones disfrazados de procedimientos médicos.
El juicio se desarrolló en la ciudad de Vannes, en la región de Bretaña, y según la Fiscalía, el acusado deberá cumplir al menos dos tercios de la sentencia antes de poder aspirar a una eventual liberación. El caso generó una fuerte reacción pública no solo por la gravedad de los hechos, sino por la falta de respuesta institucional ante señales tempranas de conducta delictiva.
De hecho, ya en 2005, Le Scouarnec había sido condenado por posesión de pornografía infantil, sin que esto implicara una suspensión de su ejercicio profesional ni restricciones en su trato con pacientes menores de edad. Grupos de defensa de los derechos de la infancia señalaron a las autoridades sanitarias por su inacción, que permitió que el médico continuara cometiendo abusos hasta su detención en 2017.