Colima, México, Avanzada (11/03/2025).- Durante la entrega de preseas a mujeres destacadas en el Congreso local, la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, afirmó que hará todo lo que esté a su alcance para que en la entidad no se registre un feminicidio más. Sin embargo, evitó mencionar los reclamos que cientos de mujeres expresaron el sábado durante la marcha del 8 de marzo, cuando le reprocharon la impunidad en los casos de violencia de género y la falta de políticas públicas efectivas.
Vizcaíno Silva, la segunda mujer en gobernar Colima, destacó la importancia de la lucha feminista y señaló que el 8 de marzo es un día para exigir justicia y reconocer el papel de los movimientos de mujeres. Recordó lo que publicó en redes sociales el sábado, donde aseguró que la instrucción para la marcha fue garantizar la libertad de expresión y manifestación, en contraste con lo ocurrido hace un año, cuando manifestantes fueron rociadas con gas pimienta.
En su discurso, la mandataria leyó un poema de Griselda Álvarez Ponce de León, la primera mujer en gobernar Colima y el país, quien durante su administración impulsó la creación del Centro de Atención a la Mujer, guarderías, bibliotecas y leyes en defensa de las mujeres y menores. Vizcaíno Silva expresó que “ni un feminicidio más, ni un golpe más”, pero no presentó compromisos concretos ni acciones claras para enfrentar la crisis de violencia de género en el estado.
El sábado, durante la marcha feminista, las manifestantes exigieron reunirse con la gobernadora, pero no obtuvieron respuesta. Le reclamaron por los más de 300 asesinatos de mujeres durante su gobierno y la ausencia de medidas para garantizar justicia a las víctimas de feminicidio, desaparición, agresiones sexuales y violencia familiar. También señalaron la falta de políticas para atender a las hijas e hijos de mujeres asesinadas.
Hace tres años, en su primer día de gobierno, Vizcaíno Silva aseguró que habría “cero tolerancia a los agresores de mujeres”, pero la realidad es que en Colima la impunidad en feminicidios alcanza el 90%. Aunque reconoció que aún queda mucho por hacer, no planteó ninguna estrategia concreta para reducir la violencia contra las mujeres ni presentó medidas para erradicar la impunidad.