En el sitio arqueológico que da nombre al libro se descubrieron, entre 2001 y 2006, anzuelos de madreperla, incluido uno fechado en 8,320 años a.p. Foto: Harumi Fujita.
Hallazgos en la Covacha Babisuri revelan una tradición de más de 12,000 años
México, Avanzada (18/02/2025).- Después de 30 años de investigación arqueológica en la Covacha Babisuri y otros 127 sitios en las islas Espíritu Santo y La Partida, en La Paz, Baja California Sur, los científicos han identificado una tradición cultural basada en la explotación y uso simbólico de la madreperla. Esta tradición, denominada “cultura de la madreperla” por la arqueóloga Harumi Fujita Kawabe, se presenta en su libro Covacha Babisuri. Doce mil años de prehistoria en Isla Espíritu Santo, BCS (2023), editado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Entre los descubrimientos más importantes en la Covacha Babisuri se encuentran 43 anzuelos elaborados en madreperla, con uno de ellos datado en 8,320 años antes del presente (a.p.), lo que lo convierte en uno de los más antiguos del continente americano. Además, se hallaron 14 perlas de Pinctada mazatlanica y una de almeja chocolata con marcas de trabajo humano, dos de ellas con fechamientos de entre 8,650 y 8,370 años a.p., las más antiguas del mundo con evidencia de modificación.
Según Fujita, aunque los antiguos habitantes de la Covacha Babisuri no sabían perforar perlas, sí desarrollaron la técnica de acanalarlas, práctica que se extendió desde el Holoceno Temprano hasta el contacto con los europeos.
Los estudios indican que la madreperla fue utilizada no solo como alimento, sino también para la fabricación de herramientas y ornamentos. Desde hace 12,000 años, los habitantes de la región del Cabo dieron un significado ideológico a este material, reflejado en la presencia de pectorales en entierros funerarios y concheros como El Conchalito.
Además, las conchas de diversas especies fueron empleadas como platos y sartenes en ausencia de cerámica, demostrando la adaptación de estos pueblos a su entorno marino.
La publicación establece tres fases de ocupación en la Covacha Babisuri:
1. Periodo Temprano (12,000-8,000 a.p.): conexión terrestre con la península y explotación intensiva de moluscos.
2. Periodo Medio (8,000-2,000 a.p.): separación de la isla por el ascenso del mar y aumento del uso de herramientas líticas.
3. Periodo Tardío (2,000-300 a.p.): auge en la recolección de madreperla, implicando técnicas avanzadas de buceo a profundidades de hasta 25 metros.
La Covacha Babisuri se distingue de otros sitios arqueológicos en América por la ausencia de megafauna y puntas acanaladas tipo Clovis o Folsom, acercándose más a tradiciones Paleocosteras de la costa noroeste de EE.UU. y la isla Cedros, en Baja California.
El libro será presentado el 20 de febrero de 2025, a las 18:00 horas, en el ciclo Palabra de nuestros autores, con transmisión en INAH TV. La obra cuenta con la colaboración de seis especialistas en análisis de flora, fauna y restos humanos, y con prólogo del investigador Don Laylander, experto en la prehistoria de Alta y Baja California.
Estos hallazgos refuerzan la importancia del litoral de Baja California Sur en la historia de los primeros habitantes de América y su profunda relación con los recursos marinos.