Avanzada (10/11/2024).- La esperanza de vida en México ha sido objeto de cambio y análisis en las últimas décadas, marcada por diversos factores que incluyen género, situación económica y geografía. Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la expectativa de vida promedio en el país es de 75 años, aunque esta cifra varía notablemente entre hombres y mujeres. Las mexicanas viven, en promedio, hasta los 78 años, mientras que los hombres alcanzan los 72.
Las principales causas de mortalidad en México reflejan patrones vinculados al envejecimiento de la población y a cambios en los estilos de vida. En la actualidad, las enfermedades del corazón lideran las causas de muerte, responsables del 20% de los decesos. La diabetes mellitus ocupa el segundo lugar, generando alrededor del 14% de las muertes, seguida de tumores malignos, que representan cerca del 12%, especialmente en los casos de cáncer de mama y próstata.
La pandemia de COVID-19 también impactó fuertemente las cifras de mortalidad en México entre 2020 y 2021, contribuyendo a un aumento significativo de decesos, especialmente entre adultos mayores y personas con comorbilidades. Además, enfermedades del hígado y accidentes se encuentran entre las causas de muerte más comunes.
El país ha logrado reducir las tasas de mortalidad infantil y materna en las últimas décadas. Actualmente, la mortalidad infantil se encuentra en 13 muertes por cada 1,000 nacidos vivos, y aunque la mortalidad materna también ha disminuido, sigue presentando tasas elevadas en zonas rurales o entre mujeres con menor acceso a servicios de salud.
El lugar de residencia y las condiciones socioeconómicas juegan un papel crucial en la expectativa de vida de los mexicanos. En el norte del país, por ejemplo, los hombres tienen una esperanza de vida de 72.8 años y las mujeres de 79.5 años, mientras que en el sur estos promedios descienden a 69.5 y 76.3 años respectivamente. En estados como Chiapas y Guerrero, la esperanza de vida es menor debido al acceso limitado a servicios médicos y a los índices más altos de pobreza.
Las personas con acceso a servicios de salud de calidad, ingresos más altos y un nivel educativo superior suelen tener una mayor esperanza de vida. Las enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión y la obesidad, afectan de forma desproporcionada a la población con menores recursos, que a menudo enfrenta obstáculos en el acceso a la atención médica y a una dieta equilibrada.
El INEGI también mide los años de vida saludable, un indicador que muestra los años que una persona puede esperar vivir sin limitaciones de salud graves. En México, los años de vida saludable promedian los 66 años, lo que implica que, aunque la esperanza de vida general es de 75 años, en promedio los mexicanos pasan cerca de nueve años con alguna limitación de salud significativa.
La atención médica, una dieta equilibrada, el acceso a agua potable y las condiciones ambientales son algunos de los factores que más influyen en la esperanza de vida en el país. Las enfermedades regionales, como la malaria en algunas áreas rurales del sur, también pueden reducir la expectativa de vida.
Este panorama, basado en estadísticas recientes del INEGI, subraya la importancia de políticas públicas que aborden las desigualdades en salud y promuevan un acceso equitativo a servicios médicos de calidad, especialmente en las regiones y sectores más vulnerables de México.