Bajo el lente de Ana Rosa García 🌹
Traigo este título inspirado por la atinada columna de Edgar Rodríguez, denominada “Máscara contra cabellera”, en la que hace referencia a las exalcaldesas Griselda Martínez y Rosa María Bayardo, y a Gaby Mejía y Lupe Solís; las primeras compiten en Manzanillo y las segundas en Cuauhtémoc. Será una contienda a tres caídas, centrada en el tema financiero.
Lean, por favor, la columna de Edgar para conocer las cifras millonarias que se manejan en concepto de faltantes y deudas con instituciones financieras.
Propongo entonces, querido lector, que como tú y yo no tenemos acceso al reporte final y cierre contable que nos revele quién de ellas está siendo vencida con documentos en mano, dirijamos nuestra atención a lo que cada una propuso en sus campañas políticas y, desde ahí, contemos caídas. ¿Qué te parece?
No conozco las propuestas de las recién ingresadas a la presidencia municipal, pero, según entiendo por la columna que menciono, el Gobierno Estatal destina una partida discrecional a cada municipio, y el Federal, por su parte, distribuye recursos a través de la SEDATU, según la gestión de cada titular.
Entonces, si este es el punto de partida, significa que Griselda Martínez ya ha dejado en el ring a su contraparte Bayardo, pues las obras federales ya están en funcionamiento en el Puerto de Manzanillo. Quizás, por cuestiones de tiempo en los contratos, falta perfeccionar algunos detalles en avenidas y construcciones en proceso, pero es claro que en seis años Manzanillo ha cambiado su urbanidad, imagen y servicios públicos, antes carentes de transparencia.
Es evidente que la voz de los manzanillenses es el mejor árbitro, ya que disfrutan de proyectos como el Tapo de Ventanas, el corredor de Miramar, el distribuidor Padre Hidalgo, el cañón comercial del Tajo, la unidad deportiva rehabilitada en el Barrio 3, y otras canchas en poblados como El Colomo, entre otros.
Sería largo enumerarlo todo, pero no quiero dedicar líneas a las deudas heredadas, porque, si van a ver la cruz de una parroquia, también deberían voltear a ver las administraciones anteriores. ¿Cómo dejaron Gabriela Benavides y Virgilio Mendoza la administración pasada?
Aquí ya hay una zapatilla ganadora: la de Griselda Martínez.
En cuanto al Municipio de Cuauhtémoc, ¿qué podemos esperar de un lugar donde el recurso no se destina a los pobres, sino al “rancho saca cosechas” del señor Vizcaíno? ¿Qué se podía esperar de la señora Vizcaíno en un lugar que supuestamente es parte de su historia, y donde su desempeño como alcaldesa no fue destacado, sino que le sirvió solo para promoverse y llegar a diputada federal sin mejorar siquiera la entrada de su “establo” cuauhtemense?
Por tanto, las finanzas aprendidas por Lupe en un carro de hot dogs no son de gran ayuda para definir que el balance de tres años de Gaby Mejía merezca confianza ni califique de sanas las cuentas municipales.
Pero dígame usted, querido lector, ¿dónde se están manejando finanzas sanas en los 10 municipios? Ni siquiera el gobierno del Estado tiene sus cuentas claras y sus amistades largas.
Aquí nuevamente zapatilla vence a chancla, a favor de Mejía, quien ya respondió a las acusaciones falsas en su red social.