Colima, México, Avanzada (22/04/2026).- El Movimiento “Salvemos la Laguna” emitió un comunicado dirigido a pescadores, salineros y a la población de Manzanillo, en el que advierte sobre los riesgos ecológicos derivados de posibles modificaciones en la dinámica hidrológica de la Laguna de Cuyutlán.
De acuerdo con el documento, investigaciones académicas —principalmente las realizadas por la Universidad de Colima a través del doctor Aramis Olivos-Ortiz— señalan que la laguna funciona como un sistema interconectado de baja energía, donde las corrientes, aunque sutiles, son fundamentales para su equilibrio ecológico.
El comunicado detalla que los vasos I y II presentan la mayor dinámica, impulsada por el flujo mareal a través del Canal de Tepalcates, mientras que los vasos III y IV registran una circulación mucho más limitada, lo que favorece la retención del agua, incrementa la salinidad y reduce la oxigenación.
En este contexto, el movimiento advierte que proyectos de ampliación portuaria en la zona del vaso II podrían generar un “efecto embudo”, alterando el flujo natural hacia los vasos III y IV. Esta situación, explican, provocaría un aumento en el tiempo de residencia del agua, favoreciendo su estancamiento y elevando la salinidad a niveles que pondrían en riesgo la supervivencia de especies clave.
Asimismo, citan modelos desarrollados por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, los cuales muestran que la interrupción del flujo en el vaso II reduciría significativamente la capacidad de renovación del agua en las zonas más internas de la laguna.
El documento también refiere compromisos del Estado mexicano establecidos en la Convención Ramsar, que obligan a proteger el régimen hidrológico de los vasos III y IV, considerados áreas ecológicamente sensibles.
En términos sociales y económicos, el movimiento advierte que la disminución en la circulación del agua afectaría directamente la reproducción de especies como peces y camarones, al impedir la supervivencia de los alevines. Esto, señalan, impactaría la actividad pesquera y, por ende, el sustento de numerosas familias.
Además, alertan sobre la posible pérdida de manglar, ecosistema fundamental para la crianza de diversas especies. El incremento de salinidad, derivado de la falta de renovación del agua, podría provocar su deterioro y afectar toda la cadena alimenticia de la laguna.
Finalmente, el Movimiento “Salvemos la Laguna” informó que se mantiene en alerta ante la eventual presentación de una nueva Manifestación de Impacto Ambiental, la cual, aseguraron, será revisada con respaldo técnico para identificar posibles omisiones o afectaciones irreversibles.