Manzanillo, México, Avanzada (04/08/2024).- La operación del puerto de Manzanillo ha generado alteraciones graves en la vida cotidiana de los manzanillenses y del resto de los habitantes de la entidad, tanto en el ámbito de la movilidad urbana como en el impacto medioambiental que genera el desplazamiento de mercancías.
Sin embargo y frente a dichas complicaciones que afectan directamente a miles de personas, las autoridades portuarias y el gobierno de Indira Vizcaíno Silva apuestan a minimizar la problemática e incluso trasladar su responsabilidad a otras instancias de gobierno.
El reciente colapso en las vialidades de ingreso a la zona urbana de Manzanillo que dejó varados a miles de automovilistas y tractocamiones, dejó de manifiesto el poco compromiso de la mandataria estatal, pues apenas reprodujo un escueto comunicado de la Secretaría de Marina y no exigió ninguna explicación.
Mientras que la Administración del Sistema Portuario Nacional de Manzanillo (Asipona) se deslindó de cualquier responsabilidad y por el contrario, acusó al gobierno municipal de no implementar medidas para agilizar el tránsito en las vialidades circundantes a la terminal marítima.
Por su parte, la presidenta municipal de Manzanillo, Griselda Martínez, respondió anunciando que presentará una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC) por violaciones al derecho a la movilidad, subrayando la gravedad del problema.
El colapso vial afectó a un municipio que, además de ser un destino turístico, alberga una de las terminales portuarias más activas del país. No es la primera vez que el gobierno de Colima y Asipona minimizan el impacto negativo de las actividades portuarias en la vida de la población. Habitantes de Manzanillo denunciaron en junio de 2023, la presencia de una nube tóxica y malos olores emanados del puerto, particularmente después de un derrame de químicos ocurrido el 19 de junio del año anterior. A pesar de las quejas, Asipona negó que la situación represente un riesgo para la salud, explicando que el incidente se debió al derrame de concentrado de poliéster durante la carga y descarga del buque Ever Laden.
Llama la atención que en estos dos hechos recientes, la gobernadora haya emitido escuetas declaraciones y por el contrario, le esté dedicando parte de su discurso a enarbolar la construcción del Segundo Acceso al Puerto de Manzanillo, una obra a cargo de Asipona y que forma parte del Corredor Logístico Carretero de Colima. Según la gobernadora, esta obra busca aumentar la eficiencia logística del puerto y reducir el congestionamiento vial en la ciudad.
Hasta el momento, el gobierno de Colima no ha exigido explicaciones a la Administración Portuaria Integral de Manzanillo por el caos vial que, según versiones extraoficiales, contribuyó a la muerte de un chofer de tráiler. El conductor falleció en el lugar tras reventarse una úlcera gástrica y no recibir atención médica debido al colapso vial.