Columna
El Puercoespín
En Colima hay un vacío de poder enorme que cada día pesa más en las vidas de quienes vivimos aquí.
“Ante los acontecimientos suscitados el día de hoy en Tecomán y el temor fundado de las familias en el estado, el sentimiento de desamparo es permanente en la inmensa mayoría de los colimenses. Es más que evidente la falta de toda autoridad en el estado, el vacío de poder, la indolencia e incompetencia ante cualquier hecho que ocurre. En el ‘Gobierno’ de Colima, hay ausencia de todo lo que resuelva, por ello la indignación generalizada” publicó en una red social la candidata al Senado de la República por Movimiento Ciudadano, Griselda Martínez.
La candidata al Senado por MC se refiere a los hechos violentos que sucedieron el día de ayer en los límites entre nuestro estado de Colima y Michoacán. Un hombre fue privado de la libertad por sujetos armados en Cofradía de Morelos (Tecomán). En la huida bloquearon la carretera a Cerro de Ortega con un camión robado y prendieron fuego a otro camión en la entrada de Cofradía de Hidalgo (Alcuzahue). Al mismo tiempo se reportó un enfrentamiento armado en Coahuayana (Michoacán).
A este tipo de hechos violentos de alto impacto nos estamos acostumbrando desde el motín entre dos grupos de internos sucedido en el Cereso el día 25 de enero de 2022. Desde entonces y hasta la fecha la violencia no ha parado y el gobierno local no ha sido capaz de diseñar un esquema de seguridad que los contenga.
Como si se tratara de una coreografía y un guion predeterminados los hechos suceden cuando la gobernadora se encuentra fuera del estado. Se dice anda de vacaciones en Europa, aunque oficialmente no se ha dicho nada al respecto. Su costumbre es no informar, no le interesa informar.
Su presencia es requerida acá por la investidura no porque sea indispensable o una persona capaz de tomar decisiones contra los criminales, no. Ella solo toma decisiones contra los mismos ciudadanos, pues es un secreto a voces que ella vio en tiempo real, en vivió y en directo en las pantallas del C5i y junto con sus secretarios de Seguridad y General de Gobierno con quienes tomó la decisión de gasear a las mujeres, jóvenes, ancianas y niñas que pacíficamente se manifestaban a las afueras de Palacio de Gobierno el 8 de marzo próximo pasado.
A pesar de lo anterior tuvo el cinismo de responsabilizar a un tercero en la estructura orgánica de mando para justificar su conducta represora.
Estamos a cuatro días de que se cumpla un mes de los hechos y la Comision Estatal de Derechos Humanos no ha presentado los resultados de la investigación a la que se comprometió a realizar en el lugar de los hechos el comisionado presidente. Nada. No ha presentado públicamente ninguna investigación y no se ha responsabilizado a nadie formalmente.
La gobernadora en Europa, el estado en llamas y el vacío de poder cada día más grande.
Pero la grilla sigue bien atendida: la Viri Valencia sigue emperrada en ser registrada para competir por la presidencia de Colima, aun cuando no cumple con el requisito de residencia que le marca el artículo 93 de la Constitución para garantizar la representación efectiva; Rosi Bayardo se registró en Manzanillo; Guillermo Toscano, el promotor del endeudamiento del estado de Colima cuando fue diputado local ahora quiere volver a competir por la Villa, donde seguramente perderá porque es un tipo impresentable; Karely Vázquez Solórzano, hija del director del IPECOL, Hugo Vázquez Montes, será candidata de Morena-PT-PVEM a la diputación local del distrito 7 de Villa de Álvarez; Karen Jurado Escamilla, hermana de Eduardo Jurado Escamilla (jefe de la Oficina de la Gobernadora Indira Vizcaíno) será candidata de Morena-PT-PVEM por el distrito 5 local que abarca Coquimatlán y el poniente de VdeÁ; Virgilio Mendoza y Karen Hernández, cuyos únicos méritos son estar señalados por actos de corrupción y tener relaciones afectivas con la gobernadora; Locho Morán un saqueador del erario municipal de Colima; todos los anteriores son solo una muestra de que los perfiles de Morena son, o ser corruptos, o tener un vínculo afectivo, familiar o político, es decir, pertenecer a la Mafia de las Amiguis.
Los políticos están ocupados en renovar su hueso y en ese afán están abandonado sus tareas actuales o como el caso de la gobernadora, nunca lo han asumido.
Violencia de alto impacto, incendio de autos, bloqueo de carreteras y asesinatos y la gobernadora ausente. Eso en Colima es una constante.
El vacío de poder en Colima crece y lógicamente a los únicos que nos importa es a nosotros los afectados.
En Colima hay un vacío de poder y un sentimiento de desamparo en las familias colimotas que tiene en vilo a nuestra sociedad entera.