Colima, México, Avanzada (10/10/2023).- En el estado con la ciudad más violenta del mundo, un grupo de policías estatales agredieron físicamente al conductor de una camioneta por supuestamente haber cometido una infracción de tránsito.
El hombre fue sometido por un elemento policiaco cuando se negó a bajarse de la camioneta; iba acompañado de su familia, entre ellos un bebé y una niña que comenzaron a llorar en medio de la trifulca.
En el video que se viralizó, un familiar de la víctima señala que el operativo policiaco en su contra es porque se pasaron un semáforo amarillo, “lo quieren bajar a jalones” relata la mujer.
Luego la mujer le pide al policía que los infraccione si eso es lo que tiene que hacer, pero el elemento policiaco, acompañado de tres policías más que se aprecian en el video y un elemento de la Guardia Nacional, insiste en que el conductor tiene que bajarse de la camioneta.
“No tienen derecho de bajarme y no me voy a bajar” dice el conductor, después el policía, quien pedía de favor el descenso del conductor lo tomó de la cabeza, y lo llevó hasta el suelo, mientras una de las mujeres pedía ayuda.
“No le apriete el cuello” dice otra mujer quien lamenta la actuación de la autoridad en Colima.
En el video, tres policías son los que someten al conductor, mientras que la esposa de la víctima pide que los dejen en paz.
Por este video que ha desatado críticas en uno de los estados más violentos del país, la secretaría de Seguridad Pública dijo que el hecho ocurrió el domingo 8 en la ciudad de Colima –la más violenta del mundo, de acuerdo al Consejo Ciudadano de Seguridad Pública-.
Así también informó que se recibió una denuncia que fue canalizada a la Dirección General de Contraloría y Asuntos Internos de la SSP, la que resolverá conforme a la normativa aplicable.
De igual forma, la secretaría de Seguridad Pública invita a la población a hacer del conocimiento de la autoridad cualquier proceder que consideren incorrecto por parte de elementos de las corporaciones policiales.
A pesar de que el escándalo llegó hasta los medios nacionales, la gobernadora, Indira Vizcaíno Silva, que tiene una maestría en derechos humanos, no se ha pronunciado sobre el hecho.