Columna
El puercoespín
La burbuja de Indira se empezó a fisurar y el desgobierno que encabeza empieza a colapsar en forma lenta pero constante.
El fiscal, el ahijado favorito y orgullo del nepotismo de Indira dejó en claro que lo suyo es la intriga palaciega y el ejercicio más vulgar del poder, pues más que dedicarse a gobernar se están dedicando a destruir el trabajo que está haciendo el único municipio dedicado precisamente a lo suyo, gobernar. Manzanillo está en su mira y su objetivo es golpear a la presidenta municipal.
El fiscal que se ha destacado por su pésimo trabajo y el día de ayer demostró y acreditó por qué es el peor de los funcionarios del gabinete -y eso es mucho que decir en un gabinete integrado por ineptos, lambiscones y carentes de perfil idóneo– donde todos y cada uno de ellos levantan la mano, es decir, que ser el peor no es nada fácil entre tanta competencia.
En Chihuahua el director del Cereso 3 fue cesado y puesto a disposiciones de las autoridades para ser investigado por la Fiscalía estatal que ha iniciado investigaciones por la masacre y fuga colectiva ocurrida del primero de enero y todos y cada uno de los funcionarios del área están bajo investigación. Las presiones estatal y federal para esclarecer los hechos donde murieron 17 personas y 24 reos de alto perfil delictivo que se dieron a la fuga han encendido las alarmas en el estado y la federación.
En Colima el fiscal, el Bryant, para los amigos, es decir, para la Mafia de las Amiguis después de los hechos del 25 de enero de 2022 tan solo ha encontrado responsables de los hechos a varios reclusos a los que les han abierto carpetas de investigación, según los informes de la Físcalía dados a conocer en marzo (2022), es decir, que el Bryant no ha encontrado responsabilidad penal ni administrativa en ningún funcionario adscrito al Cereso de Colima. La investigación está hecha a la medida, pues en ella, no se toca a ningún funcionario del gobierno para complacer a la desgobernadora.
En boletín donde se comunican los datos del informa dado en secreto entre los amiguis del Congreso y él lo más relevante es lo que no se dice. Podríamos decir –con base en el boletín de prensa de la misma fiscalía– que sus datos son inverosímiles y no convencen y el mismo informe, realizado a escondidas, es el informe del millón, del millón de mentiras. Un informa con datos y cifras que hablan de todo, pero no convencen de nada.
Cabe destacar que en el boletín oficial del informe secreto no se habla del estado de las investigaciones de los hechos ocurridos el día 25 de enero de 2022, es decir, la peor masacre en el Cereso de Colima y ninguna línea en el boletín oficial hecho público. Y si nos atenemos a los dichos del fiscal solo internos han sido encontrados responsables de los hechos, las autoridades del penal y los responsables de la Seguridad y los reclusorios son unas verdaderas palomas inmaculadas, pues no señalan a ninguno como responsable a pesar de que se usaron armas de fuego que llegaron allí lanzadas desde el exterior con resorteras, según los dichos del entonces secretario de Seguridad.
El fiscal solo está allí en su puesto para ofender, humillar y lastimar a los colimenses. Criminaliza a las víctimas y está a las órdenes de la desgobernadora para usar la procuración de justicia como arma política para atacar a la presidenta municipal que mejor está haciendo su trabajo, la presidenta municipal de Manzanillo (el último fallo de la suprema Corte de Justicia le acaba de dar el triunfo en una controversia sostenida contra el gobierno del estado y el Congreso, avalando así su trabajo cuidadoso y consistente).
El único y gran pecado de la presidenta de Manzanillo es trabajar y haber exhibido a la gobernadora como una envidiosa y vulgar politiquera.
Mientras el Bryant y la gobernadora están en la grilla palaciega buscando el control del estado la delincuencia común y el crimen organizado tiene de rehenes al pueblo de Colima.
El gran acierto de la presidenta de Manzanillo es haber abierto la discusión hacia la sociedad y haber roto la secrecía de la grilla palaciega que está obsesionada por el poder y que es tan grande su obsesión que ha usado la mentira como un método para conducirse en el ejercicio poder.
El Bryant es el instrumento del momento para los fines enfermizos de una gobernadora fuera de lugar y sin políticas públicas.
Griselda Martínez rompió la burbuja en la que se encuentra el mediocre gobierno de Indira. Un gobierno que está observando fisuras en su estructura y el colapso es inminente, la velocidad de su caída y el tamaño del desastre dependerá de su grado de ceguera y ambición.
El Bryant no ha querido rendir cuentas a la sociedad y la última entrevista “periodística” que apareció en las redes sociales evidencia por qué se niega a hacerlo. Sus carencias son muchas y públicamente es incapaz, incluso, de articular un discurso coherente.
A los colimenses nos queó claro, después de que este funcionario criminalizó a un hombre muerto y ofendió a su familia que no está apto para ocupar el puesto de fiscal.
El que se haya manifestado, descaradamente, como un instrumento de la gobernadora para hostigar políticamente a una presidenta municipal y que no tiene escrúpulos para usar el poder del Estado para golpear, lo que sea necesario, a los que ellos consideran enemigos políticos, cuando el estado se encuentra ante una emergencia de seguridad sin precedente –no olvidemos, dicho sea de paso, que la crisis financiera ni por equivocación ha sido superada– lo inhabilita para ocupar un puesto tan delicado como es el de fiscal.
Los colimenses estamos, de acuerdo a los últimos acontecimientos, bajo tres amenaza potenciales y reales: primero, la delincuencia común sigue haciendo de las suyas, pues los municipios, en este maremagnun, están haciéndose a un lado como si no tuvieran vela en el entierro, lo que le da a la delincuencia común fortaleza e impunidad; la disputa de la plaza por los cárteles Jalisco Nueva Generación, Sinaloa y los Mezcales en su desenfrenada e intensa guerra intestina están provocando daños a la población que habitamos la zona metropolita del estado y enfocándose principalmente en el polígono que marcan los barrios de El Mezcalito, El Salatón de Juárez y la vecindad de la calle Manuel Gallardo Zamora; el nuevo enemigo es, paradójicamente, un actor que debería velar por nosotros; sin embargo, entra a la escena como un instrumento del gobierno de Indira que está dispuesto a criminalizar a las víctimas, como lo ha hecho en el caso de los desaparecidos, los asesinados y los estafados, incluyó el fiscal también a los actores políticos que les son incomodos como lo es la presidenta de Manzanillo. En Colima nadie está a salvo.
Los colimenses gracias a Indira Vizaíno estamos ante tres peligros inminentes: delincuencia común, crimen organizado y el fiscal carnal, el Bryant.
La Mafia de las Amiguis está tan obsesionadas por el poder que las mentiras han empezado a ser su instrumento insignia para hacer su politiquería y el fiscal carnal es el instrumento que van usar como ariete para hostigar a los enemigos políticos reales e imaginarios del régimen.
En pocas palabras a Indira le vale madres la Constitución colimense ella ya decidió aplicar lo que considera la mejor ley para poder gobernar: la Ley de Herodes, en otras palabras, aquí en Colima el que no se chinga se jode.