Columna
El puercoespín
Un verdadero misil en la línea de flotación de la coalición Va por México lo dio Layda Sansores San Román.
La gobernadora de Campeche está poniendo la muestra de lo que debe hacer una gobernador en la lucha contra la corrupción. Hasta hoy el único gobierno regional que está promoviendo la lucha contra la corrupción con eficiencia es la gobernadora de Campeche.
Comenzó exhibiendo a Alejandro Moreno y su corrupción al destinar dinero para hacer trampa en diversas elecciones locales; luego, se publicó su insulto a los periodistas; también se informó de sus ilícitos para su enriquecimiento personal –lavado de dinero y enriquecimiento ilícito–; y finalmente, la forma en que busca chantajear a empresarios que se dedican a lo mismo. Aparte, se puede mencionar que, la gobernadora, cuenta con archivos de desnudos de diputadas plurinominales del PRI, que da pie a otra vertiente del escándalo político del momento.
La primera reacción la dieron algunos ex presidentes del PRI que le pidieron al hasta ahora presidente del tricolor su renuncia. Los hechos hasta entonces mostraban que la crisis de corrupción de su presidente en funciones solo tenía alcances dentro de la vida intramuros del PRI y que su solución allí quedaría; sin embargo, el involucramiento de empresarios y sus formas de estorcionarse, entre ambos, le pega en la línea de flotación, no ya al PRI, sino a toda la coalición Va por México y todas sus formas que ha adoptado, pues su nueva versión que denominaron Frente Cívico Nacional corre el serio riesgo de malograrse porque las audios revelan sus niveles de una bajísima calidad moral y ética, y su sola publicación, da cuenta de los fines verdaderos de alcanzar el poder político.
La verdadera noticia es que Alejandro Moreno es todo un riesgo para toda la coalición opositora que está naufragando por su corrupción interna y que sus verdaderas relaciones están mediadas por el chantaje y la extorsión como moneda de cambio. Lo político es accesorio y por ende secundario.
Lo que comenzó como una simple denuncia de corrupción más de Layda Sansores se está convirtiendo, en quizá, la última batalla del PRI como partido y de la coalición Va por México hoy Frente Civico Nacional, como bloque opositor a la 4T.
Las acciones de Layda Sansores también están resultado un verdadero ejemplo para los demás gobernadores de Morena que, hasta ahora, han resultado verdaderos lastres para el Gobierno de México, pues han sido incapaces de procurar justicia al no luchar contra la corrupción y dejar que los ex gobernadores sigan gozando de una libertad que no merecen, pues saquearon los estados sin ningún pudor y los actuales gobernadores de Morena, paradójicamente, han sido garantes de la impunidad y, en muchos casos, de franca protección. El PRI está inoculando sus genes en los gobiernos de Morena que no luchan por hacer justicia. Colima y Michoacán son ejemplo de franca protección de los ex gobernadores, Silvano Aureoles y Nacho Peralta, que gozan de franca libertad y excelente impunidad gracias a Alfredo Ramírez Bedolla e Indira Vizcaíno que lejos están de buscar justicia y ejercer el poder a favor del pueblo, todo lo contrario, son el germen de la supervivencia del PRI.
Layda Sansores se ha convertido, de facto, en la artífice de la destrucción del PRI desde las regiones que tendrá su primera prueba en las elecciones próximas en el Estado de México que si le sumamos a la persecución de Peña Nieto iniciada por la Unidad de Inteligencia Financiera, dirigida por Pablo Gómez álvarez, será un golpe mortal para el PRI y el país entrará, verdaderamente, en una nueva era, pues de ganar Morena las elecciones en el Estado de México, la coalición Va por México y cualquier forma que pueda adoptar estaría técnicamente desarticulada.
Lo que parecía un misil en la línea de flotación en la vida política de Alejandro Moreno se convirtió en un misil en la línea de flotación de toda la oposición. Díficil la tienen los empresarios y la derecha mexicana que, hasta ahora, lo único que ha hecho bien es autodestruirse para el bien de los mexicanos.
Morena tiene su riesgo en los gobernadores mediocres, ineptos y corruptos como la gobernadora de Colima, que no entiende nada y eso la convierte en un peligro para el avance de la izquierda progresista; sin embargo, el activo más grande para el avance es la sociedad misma que sí tiene gran sentido de los cambios. Mientras el país avanza muy bien el gobierno de Colima cada día se afana por demostrar que es un gobierno de risa.
Layda y los desnudos
La otra vertiente de los escándalos son los desnudos que posee el llamado Alito. El dirigente priista posee un archivo de desnudos de las diputada plurinominales de las diputadas del PRI.
Ahora uno entiende porque las mujeres priistas en la Cámara de Diputados fueron las más aguerridas opositoras a la Reforma Eléctrica propuesta por el presidente. Es una tristeza que las diputadas plurinominales hayan sido las más francas opositoras a una iniciativa que hubiera puesto a la vanguardia al país, en materia energética, en una coyuntura internacional sin precedentes.
El escándalo de las mujeres desnudas en el teléfono de Alito, seguramente, documentarán que las posiciones obligadas de género en un partido se convirtieron, en los hechos, moneda de extorsión y mercancía femenina en las designaciones de partido echando por tierra las buenas intenciones que originó la creación de las cuotas de género que tenían las buenas intenciones y el espíritu de empoderar a las mujeres. Si se investigan a fondo los hechos, de las fotos de Alita, demostrarán que solo se empoderó a ciertas mujeres y no precisamente a las que mejor ética y moral tienen.
Habría que revisa como se está operando estas candidaturas en los demás partidos, pues la perversidad de estos “hombres” terminó por humillar y ofender más a las mujeres, es decir, que la política funcionó en sentido contrario.
El debate en este sentido apenas comienza.