Colima, México, Avanzada (01/03/2022).- Uno de los ejecutados la tarde del domingo en un velorio de la comunidad San José de Gracia, municipio de Marcos Castellanos, Michoacán, fue el presunto narcotraficante Alejandro G., conocido como “El Pelón”, quien operaba en el estado de Colima, informó el fiscal general del estado vecino, Adrián Solís Gómez.
En una rueda de prensa ofrecida este lunes en la ciudad de Morelia, el funcionario dijo que de acuerdo con las investigaciones, Alejandro G. había acudido al velorio de su mamá, la señora Elisa B., junto con varios acompañantes, pero al lugar llegó un grupo de hombres armados que sacaron a varios de ellos y los ultimaron a balazos.
Al frente del grupo armado iba un personaje con el que Alejandro G. tenía un conflicto, pues ambos se acusaban mutuamente de haber participado en el homicidio y desaparición de familiares.
El fiscal michoacano informó que de acuerdo a entrevistas recabadas por personal de la corporación, desde muy temprana edad “El Pelón” era considerado parte de una célula delincuencial que opera en esa zona del estado y “posteriormente se pasó a un grupo criminal asentado en el estado de Jalisco, realizando hasta estos últimas días presumiblemente actividades delictivas en el estado de Colima”.
Señaló que después de las 18 horas del domingo 27 se detectó en las redes sociales un video en el que se observa la agresión con armas de fuego en las afueras de un domicilio en San José de Gracia, que se tomó como una noticia criminal, por lo que se inició la carpeta de investigación y se dispuso el traslado de personal al lugar de los hechos, que se localiza a 45 minutos en vehículo de la sede regional en Jiquilpan.
Aclaró que antes de esa hora no se recibió reporte alguno sobre los acontecimientos y al llegar al lugar de los hechos no se encontraron víctimas, pero se detectó que el piso estaba recién lavado, además de que se localizó una bolsa con restos de masa encefálica que se embaló para su análisis, y otra más que contenía envases de productos de limpieza.
Entre otros hallazgos, los elementos de la FGE recolectaron en la escena del crimen una centena de cartuchos percutidos de los calibres 9 milímetros, 7.62, 5.46 y 45. El lugar de los hechos se ubica a unas cuadras del centro de la población, cerca de las instalaciones de la Presidencia Municipal, lugar donde solamente había tres policías del guardia, quienes refieren que no contaban con el suficiente estado de fuerza para acudir, por lo que la fiscalía también investiga la dilación de esta intervención y la omisión del reporte inmediato, que resultan imprescindibles para la preservación del lugar.
—¿Hay elementos para determinar cuántas víctimas hubo? Se habla de entre 10 y 17 —cuestionó un periodista al fiscal.
—En este momento no es posible cuantificar el número de víctimas, principalmente porque materialmente no están disponibles. Adicional a ello, presumiblemente podría tratarse de personas que no son ni avecindadas, ni originarias ni radicadas en el lugar de los hechos. Adicional a esta posibilidad de que los propios agresores los hayan recogido, subido a vehículos y se hayan retirado con las víctimas.
“De este acontecimiento la FGE tuvo conocimiento pasadas las seis de la tarde del día de ayer, cuando los hechos presumiblemente ocurrieron a las 15:30 horas, agregado al hecho de la distancia. Cuando llegan nuestro personal y las fuerzas de seguridad ya se había manipulado la escena del crimen. Y el argumento que podría explicar esto es la falta de reporte de los primeros respondientes, que en este caso debieron haber sido elementos de la Policía Municipal, que sólo eran tres en la presidencia, pero no activaron los servicios de alerta del sistema estatal de seguridad”.
“El Pelón” fue integrante del cártel de los “Zetas”.