Columna
El puercoespín
Escuelas sin apoyo
La secundaria general Octavio Paz Lozano, en el municipio de Villa de Álvarez, desde la llegada del gobierno de Vizcaíno Silva, sufren de la falta de profesores de las asignaturas de Inglés, Geografía, Formación Cívica, Ciencias, Artes, Vida Saludable, tutoría, prefectura, Orientación Educativa, velador, pues sus contratos laborales fueron rescindidos. Desde el 12 de noviembre oficialmente la SEP tiene la documentación y no ha hecho nada. Aparte tienen problemas de pago, la construcción fue detenida, entre otras cosas, pero eso sí el gobierno estatal, en los actos públicos, hablando de la sinergia y del alto valor prioritario para ellos de la educación. El caso de la secundaria general Octavio Paz Lozano es un botón de muestra de la ineptitud de las autoridades educativas. Las consecuencias las sufren los alumnos, padres de familia y los maestros.
Maestros manifestándose
Más de lo mismo. Fuera Nabor y su equipo; Agilicen los movimientos y la entrega de plazas de Misiones Culturales; Basta de simulación. Fuera Nabor; Fuera Nabor ya no solucionas, simulas.
Es tanta la torpeza de las autoridades educativas que, ya son parte del problema, no resuelven nada, sino que complican más los asuntos y los maestros en sus aulas esperando las soluciones que no llegan.
La paciencia se agota ante un gobierno ausente que no sabe qué hacer y las consecuencias las están pagando, en este caso, los maestros. El glamur y las selfis siguen siendo el pan nuestro de cada día, mientras tanto, los problemas se siguen acumulando y creciendo.
Los maestros, desde las ocho de la mañana, tomaron la oficina de Capital Humano de la SEP e impidieron el paso de personal que labora en la misma, exigiendo primeramente ser atendidos por el secretario de Educación, Adolfo Núñez, para levantar el bloqueo.
Los maestros del SNTE 6 responsabilizan a Nabor Torres «de obstaculizar todos los trámites que realizan los maestros ante dicha dependencia e incluso de retener pagos a los maestros y trabajadores de la Educación». Finalmente los maestros fueron recibidos por el profesor César Calderón Briseño -bien por el profesor que los recibió–, ante la ausencia del secretario, Adolfo Nuñez, que es altamente probable que ande en asunto sin importancia, en lugar de atender lo principal.
Ante la incapacidad de Nabor Torres para solucionar los asuntos inherentes a su área, se hace insostenible su cargo y por ende debe removido del puesto. La SEP debe ser depurada y poner gente honesta y que no tengan cola que les pisen. En la SEP abundan los directivos que violentan le ley y el actual secretario los impuso haciendo ciertas las consignas de los maestros: la SEP es más de lo mismo. No hay cambio alguno. Las cosas siguen como siempre y no hay visos de cambio alguno que es lo peor.
Estos dos casos ilustran lo que se viene –en proporciones mayores– para la SEP cuando un gobierno estatal anda en las selfis, pues los problemas no esperan. La paciencia se agota.
El Bryant para eso está
Bien hace la alcaldesa de Villa de Álvarez en correr a José María Cruz Morales quien estaba como director del DIF municipal de Villa de Álvarez, después de que se difundiera que fue detenido por miembros de la Policía estatal y de la Guardia Nacional (GN) por haber realizado disparos con una arma de fuego, presuntamente, y amenazar a los empleados de un table dance.
La alcaldesa Esther Gutiérrez Andrade precisó que los hechos en que se involucró su colaborador suponen una conducta que no se apega a los principios que deben de regir a las y los funcionarios que forman parte de la administración; sin embargo, es pertinente mencionar que lo ocurrido en la Villa es precisamente el problema que alienta y provoca la inseguridad en nuestra sociedad. El haber puesto en libertad, en forma casi inmediata, alegando elementos técnicos como la prueba científica para determinar, si disparo o no, es que se está cometiendo una falta de respeto al trabajo de la Policía estatal y de la GN, pues el haberlo dejarlo libre tan pronto, es una ofensa a los miembros de la seguridad y es una ofensa a la sociedad. A donde vamos a llegar si la Policía estatal y la GN hacen su trabajo y luego el Físcal, en este caso, desacreditan y tumban el trabajo que, incluso, pone en riesgo la vida de estos funcionarios dedicados a la seguridad en el campo de los hechos.
Qué no tienen claro estos políticos. La impunidad es nuestra enemiga y debemos combatirla. Funcionarios prepotentes y pendencieros deben ser cosa del pasado. Y los políticos deben dejar a un lado la lógica de intercambiar favores como éste porque, primeramente, desacreditan las labores de los policías estatales y los miembros de la GN y, por otro, promueven la impunidad.
La sociedad política sigue poniéndose de acuerdo para garantizar la impunidad de los funcionarios públicos; sin embargo, la presión social fue tanta fuerte que la presidenta de la Villa tuvo que correr al funcionario.
El gobierno del estado por la via del Bryant, ni tardo ni perezoso, dejó en libertad a los funcionarios públicos rijosos, para propiciar el acuerdo político y todos contentos.
No cabe duda para eso está el Bryant.
Y Colima sigue con una violencia creciendo. Ayer mismo, por la tarde, fue asesinado un comandante de la policía municipal de Villa de Álvarez en la colonia Tulipanes.
Mientras los políticos siguen tratando las cosas como antaño, abonándole a la impunidad y los arreglos cupulares. No cabe duda que para eso está el Bryant. El gobierno está ausente de los problemas –como los que ocurren en la SEP y en seguridad– y solo hace presencia para sus componendas políticas que hacen pervivir la impunidad. Para eso está el Bryant. El nepotismo hace mucho daño.
Espina uno.- La aprobación de la gobernadora va cayendo lenta, pero consistentemente, en noviembre su aprobación la ubicaba en el lugar 27 y en diciembre pasó al lugar 28 (según la encuestadora Mitofsky). La buena noticia para ella es que no debe preocuparse, pues no pasará del lugar 32. E independientemente de su aprobación o desaprobación los hechos en Colima de seguridad y administrativos cada día se perciben más desastrosos, y eso sí, es muy preocupante para los colimenses. La vida en Colima se percibe cada vez más insegura. La ausencia de gobierno cada vez pesa más. El nepotismo, la ineptitud y la desorganización hacen mucho daño.