Los federales
El mero día de la virgen de Guadalupe, los tiempos de canallas tuvieron su cúspide, pues precisamente ese día, los diputados federales del PRIAN tuvieron su fiesta del gran robo a la nación, pues aprobaron la reforma energética que para ellos era la cereza del pastel de todas las privatizaciones.
Los colimenses
En Colima el 7 de julio quedó fijada en nuestra memoria como el día en que quince diputados pasaron al basurero de la historia y, en las efemérides de la infamia, como la fecha del gran atraco de los 15 diputados vendidos, que en contubernio con el gobierno de Peralta Sánchez, endeudaron a los colimenses. Ese día los diputados ladrones, sin ningún pudor, le otorgaron licencia para robar al peor gobernador de estos tiempos modernos. La sesión la realizaron en una sede alterna porque en la oficial seis diputados con carácter y convicción estaban resistiendo.
Los federales
En el feis quedó inmortalizada la sesión donde los diputados del PRIAN y sus aliados votaron a favor del despojo a la nación. Se les ve felices, sonrientes, eufóricos, se arrebataban el micrófono para votar con prontitud la ley. Se les hacía tarde. Les quemaba la ansiedad. Ricardo Anaya, el presidente de la Mesa Directiva, hacia el pase de lista para que los diputados cumplieran con su deber que habían contraído. El dinero que Emilio Lozoya Austin les había hecho llegar, en maletines lujosos de la marca Louis Vuitton, ya se había repartido y tenían que cumplir con su compromiso con sus cómplices. Aprovecharon el día de la virgen de Guadalupe para hacer su infamia. Mientras millones de mexicanos cumplían con su ritual anual de visitar y honrar a la virgen de Guadalupe, los diputados traicionaban a sus representados. Ya no representaban a nadie, se habían convertido en vulgares ladrones. Sólo Morena y unos cuantos diputados más se opusieron por convicción. De Colima Martha Sosa Govea, Jorge Luis Preciado, Mely Romero Celis, Itzel Ríos de la Mora, Miguel Ángel Aguayo López, Francisco Zepeda y Arnoldo Ochoa, diputados federales colimenses, votaron a favor. Sólo Paty Lugo tuvo la decencia de no hacerlo, debemos de reconocerle esta actitud que ya es histórica.
Los colimenses
Los quince diputados vendidos festejaron haberse burlado de los colimenses y todavía en el colmo de lo impropio Carlos Farías se quejaba de los diputados que trataron de impedir el atraco porque éstos hicieron actos de resistencia en el recinto oficial del Poder Legislativo. Como todo sujeto sin argumento sólo atinó a decir: “esas no son formas”. Para los vendidos sí son formas haber cambiado de sede, haber hecho uso de la policía para impedir el acceso de los diputados incomodos.
En el feis los quince diputados aparecen con cubres bocas hecho de billetes nuevos, limpios, con olor a avaricia y traición. Endeudaron a Colima con 750 millones de pesos.
Los federales
En la década de los setentas se transmitió un programa por canal cinco de Televisa llamado El hombre nuclear, cuyo protagonista era el piloto de pruebas Steve Austin –interpretado por el actor Lee Mejors- militar que había sufrido un terrible accidente que sólo les dejó a los médicos la opción de convertirlo en un cyborg, pues le remplazaron las dos piernas, un brazo, un ojo y un oído por prótesis cibernéticas. El costo del desarrollo de estas piezas habría sido de seis millones de dólares. La serie en inglés se llamaba El hombre de los seis millones de dólares (The six million dollar man). Steve Austin valía 22 veces más que Ricardo Anaya.
Anaya dijo que había votado por convicción la Reforma Energética. Hoy sabemos que sus convicciones valen 6.8 millones de pesos, es decir, que si Anaya hubiera ganado la Presidencia de la República, cualquier empresario mediano o grande podría comprarle sus favor, pues este hombre está muy asequible, es el hombre de los 6.8 millones de pesos. Y si un grupo de ciudadanos juntan, en una vaquita los 6.8 millones, seguro habrían obtenido los favores que necesitaran del presidente. Hubiera sido un presidente relativamente barato.
Los colimenses
La traición de los diputados del PRI, PAN, MC, Verde, Panal y algunos del PT que votaron por robar a los colimenses, sólo el tiempo nos dirá cuánto nos costaron sus convicciones. Algunos ya tasan su venta en 1.8 millones de pesos. Sólo el tiempo, y muy probablemente, la Unidad de Inteligencia Financiera nos dirán cuánto costó la traición de estos despreciables diputados que denigraron al Poder Legislativo.
El encuentro
Ambas congresos optaron por sedes alternas para realizar sus actos corruptos, también impidieron el acceso de quienes se les oponían, mintieron para justificar su infamia y recibieron dinero en efectivo por sus servicios. En el caso del Congreso federal y sus actos del 12 de diciembre de 2013 ya tenemos el dato del costo de su inmoralidad. Lozoya repartió en el Poder Legislativo 359 millones 200 mil pesos entre los partidos PRI, PAN, PANAL y PVEM. Tan sólo los panistas se llevaron una bolsa de 52 millones 380 mil pesos (de los cuales Anaya se quedó con 6.8 millones). En el caso de Colima es cuestión de tiempo para conocer el monto total en efectivo, lo que recibirán en especie y los beneficios políticos.
En ambos casos actuaron de forma muy similar y, es de reconocerse, que ambos casos también existen excepciones decorosas que debemos valorar pues es lo que nos puede dar viabilidad como país y salvarnos del Estado fallido en el que nos condujeron tanto el PRI como el PAN, Movimiento Ciudadano, Partido Verde y Panal. Dado, que son órganos colegiados, debemos ponderar bien a los casos excepcionales porque son la veta de la posibilidad de futuro.
Ricardo Anaya vale 6.8 millones de pesos. Ese es el precio por vender al país. Qué pensarán las personas honestan que votaron por él y hoy descubren que la dignidad de Anaya vale 6.8 millones de pesos.
No hay olvido. Todo quedó documentado en las redes. El feis es fiel testigo, pues él atesora las pruebas de su corrupción. Es altamente probable que en las próximas elecciones los 15 diputados vendidos volverán a pedir el voto pero el feis mostrará su verdadero rostro. Su rostro corrupto.
6.8 millones parecerá mucho dinero pero lo que cuesta dinero es lo más barato.
De Ricardo Anaya, desde las elecciones de 2018, el pueblo sabía que era un vendido, sólo faltaba documentarlo. La compra de los lotes y las naves industriales, por parte de Anaya en Querétaro, fue una muestra de las traiciones que se estaban dando entre el bloque PRI y PAN pero que lograron superar durante la campaña de 2018, las grietas de la traición estaban surgiendo. El PRI y el PAN fueron, entonces, incapaces de sostener sus complicidades y fueron derrotados en las urnas. Hoy estamos conociendo las pruebas de su contubernio porque las traiciones están a flor de piel.
De los 15 diputados vendidos y sus aliados, por omisión, hoy sabemos de sus malas prácticas y pronto documentaremos su valor preciso. Ojalá no se atrevan a presentarse como candidatos a algún puesto de elección popular. Ojalá no se atrevan.
El tiempo les dio la razón a los diputados de Morena y la gente les otorgó la confianza. En Colima seis diputados están resistiendo el embate de la corrupción, en el futuro próximo, los ciudadanos sabrán calificar su actuación.
Ricardo Anaya está siendo juzgado por la sociedad y, muy pronto, lo será por los tribunales; los 15 diputados locales y sus aliados están siendo juzgados por la sociedad, en las próximas elecciones, los ciudadanos expresarán su voluntad en las urnas. El feis guarda sus actos muy bien documentados. La memoria está en Facebook. No es lo mismo que antes.