México, Avanzada (21/08/2026).- El patrimonio arqueológico de México llegó a China con una de sus mayores muestras internacionales: “Espacios sagrados: civilizaciones del México antiguo”, una exposición que reúne 804 piezas de las culturas olmeca, teotihuacana, maya y mexica y que propone un diálogo entre dos de las civilizaciones milenarias del mundo.
La muestra se presenta en el Museo de Shanghái, donde fue inaugurada el pasado 8 de julio y permanecerá abierta hasta noviembre de 2027. A poco más de un mes de su apertura, ya registra alrededor de 300 mil visitantes.
Durante la conferencia matutina, el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Omar Vázquez Herrera, destacó que la exposición permite compartir con el público chino más de 3 mil años de historia del México antiguo, desde las primeras sociedades aldeanas hasta el esplendor de las grandes civilizaciones mesoamericanas.
La colección está integrada por 745 piezas provenientes de los acervos del INAH, 46 del Museo de Arqueología de Xalapa, Veracruz, y 13 del Museo Amparo de Puebla.
Entre las piezas más relevantes se encuentra la escultura de Mictlantecuhtli, deidad mexica asociada con el inframundo, descubierta en 1994 al interior de la Casa de las Águilas del Templo Mayor, en la Ciudad de México.
También forma parte de la muestra el Señor de las Limas, una de las piezas emblemáticas de la cultura olmeca, tallada en piedra verde y localizada en el municipio de Jesús Carranza, Veracruz.
La civilización maya está representada, entre otras piezas, por el ajuar funerario de Pakal el Grande, descubierto en 1952 en el Templo de las Inscripciones de Palenque, Chiapas. El conjunto incluye elementos elaborados en jade, entre ellos la célebre máscara mortuoria del gobernante maya.
La exposición también incorpora una pieza teotihuacana conocida como Ancestro Fundador, elaborada en piedra verde y fechada entre los años 200 y 250 d.C., localizada en 2014 en un túnel debajo del Templo de la Serpiente Emplumada, en Teotihuacán.
Más allá de exhibir piezas arqueológicas, “Espacios sagrados” busca mostrar la manera en que las antiguas sociedades mesoamericanas entendían el mundo, a través de sus conocimientos sobre la naturaleza, el cielo, el tiempo, la arquitectura, la organización de las ciudades, los rituales y su relación con lo sagrado.
La exposición plantea así un encuentro entre dos grandes tradiciones civilizatorias: la mesoamericana y la de Asia Oriental, utilizando el patrimonio arqueológico como punto de encuentro entre México y China.
La muestra en Shanghái forma parte de una estrategia de promoción internacional del patrimonio cultural mexicano que, de acuerdo con el INAH, ha permitido que seis grandes exposiciones arqueológicas acumulen 3.8 millones de visitantes en distintos países.
Entre ellas se encuentran “La mitad del mundo. La mujer en el México indígena”, presentada en España; “Mexica: regalos para los dioses del Templo Mayor”, en Francia; así como diversas exposiciones en China dedicadas a Mesoamérica, la cultura maya y el jaguar.
Con “Espacios sagrados: civilizaciones del México antiguo”, México lleva a China no sólo objetos arqueológicos de enorme valor, sino una parte de la memoria, los conocimientos y la cosmovisión de las civilizaciones que construyeron la historia de Mesoamérica.