La dependencia federal detectó construcciones destinadas a restaurante, cocina y sanitarios en una superficie de 450 metros cuadrados, dentro de un ecosistema costero vinculado a la Laguna de Juluapan, donde existe mangle blanco, una especie protegida.
Colima, México, Avanzada (28/10/2026).— La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso la clausura total temporal de obras y actividades en un predio ubicado en la playa La Boquita de Miramar, en Manzanillo, debido a que los trabajos se realizaban sin contar con la autorización de impacto ambiental expedida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Durante una inspección efectuada el pasado 16 de octubre, personal de la dependencia federal identificó construcciones y estructuras semifijas destinadas a la prestación de servicios turísticos, entre ellas instalaciones para restaurante, cocina y sanitarios, además de trabajos de rehabilitación. Las obras ocupaban una superficie aproximada de 450.34 metros cuadrados, dentro de un ecosistema costero relacionado con el humedal de la Laguna de Juluapan.
En el predio también se identificaron ejemplares de mangle blanco (Laguncularia racemosa), especie incluida en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, que establece categorías de riesgo para especies de flora y fauna silvestres. Ante la ausencia de la autorización ambiental correspondiente, la Profepa inició un procedimiento administrativo y ordenó la clausura temporal como medida de seguridad para impedir la continuación de las obras y actividades.
La dependencia explicó que los humedales y ecosistemas costeros desempeñan funciones fundamentales para la conservación de la biodiversidad, la regulación de los flujos de agua y la estabilidad de las zonas costeras. Advirtió que las construcciones realizadas sin las medidas de prevención y mitigación correspondientes pueden provocar pérdida de cobertura vegetal, alteraciones en el hábitat de la fauna silvestre, erosión, azolvamiento y modificaciones en la salinidad de estos ecosistemas.
Aunque la inspección confirmó la existencia de obras sin autorización ambiental en una zona con presencia de manglar, la información difundida por la Profepa no establece que se haya acreditado la destrucción de ejemplares de mangle blanco ni precisa la identidad de los responsables del predio.
La Procuraduría informó que dará seguimiento al cumplimiento de la clausura y continuará con el procedimiento administrativo para determinar las medidas adicionales que correspondan conforme a la legislación ambiental. La suspensión tiene carácter temporal y no constituye, por sí misma, una resolución definitiva sobre las responsabilidades derivadas de las obras inspeccionadas.