México, Avanzada (05/08/2025).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, acusó que empresas privadas que participaron en las rondas petroleras impulsadas durante el sexenio de Enrique Peña Nieto utilizaron los bloques asignados no para desarrollar proyectos de extracción de crudo, sino para registrar esas reservas como activos y con ello mejorar su valor en los mercados bursátiles internacionales.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que a raíz de la Reforma Energética de 2013 se licitaron diversos bloques petroleros en el Golfo de México y en tierra, en los que participó tanto Petróleos Mexicanos (Pemex) como empresas privadas, sin que se diera preferencia a la empresa del Estado. “Pemex dijo: ‘Concurso igual que los privados’, no tiene preponderancia, ni por ser empresa pública”, explicó.
Aunque se adjudicaron bloques a diversas empresas nacionales y extranjeras, la mayoría no realizó inversiones significativas para su explotación, aseguró la mandataria. “Ganaron algunos esas rondas por bloques establecidos, nada más que no trabajaron, no explotaron; ocuparon eso como reservas para poder subir sus acciones en las bolsas internacionales”, señaló.
La mandataria consideró que este esquema respondió a un modelo de desmantelamiento de Pemex impulsado por el gobierno anterior, con el objetivo de trasladar la producción petrolera al sector privado, dejar de invertir en refinerías y aumentar las importaciones de gasolinas y diésel.
El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, confirmó que actualmente la empresa estatal produce cerca de 1.7 millones de barriles diarios, mientras que los privados contribuyen con alrededor de 100 mil barriles, alcanzando en conjunto los 1.8 millones. No obstante, Sheinbaum subrayó que el objetivo de su gobierno es que Pemex produzca esa cantidad por sí misma.
La presidenta también destacó los esfuerzos del gobierno federal para recuperar la soberanía energética, mediante la rehabilitación de refinerías existentes, la construcción de nuevas instalaciones como la Refinería Olmeca y la adquisición total de Deer Park, en Texas. Además, se avanza en proyectos de coquizadoras en Salina Cruz y Tula, con el propósito de producir más gasolinas y diésel, y menos combustóleo.
En cuanto a las finanzas de Pemex, Sheinbaum denunció que la deuda de la empresa se disparó durante las administraciones anteriores, pasando de 60 mil millones de dólares en 2012 a 105 mil millones al cierre del sexenio de Peña Nieto, pese a que la producción de petróleo disminuyó en ese periodo. Uno de los objetivos de su administración, sostuvo, es reducir esa deuda a 77 mil millones de dólares mediante una estrategia de autosuficiencia energética y fortalecimiento de la producción nacional.